El dueño del Gran Hotel Lakua reclama suelo urgente para frenar la crisis de vivienda en Vitoria

José Barreira, empresario hostelero con décadas de trayectoria en la capital alavesa, ha aprovechado el balance de un verano histórico para el turismo vitoriano para lanzar un mensaje claro a las administraciones: la crisis de la vivienda no puede esperar más y la solución pasa por poner suelo a disposición del mercado cuanto antes.

El dueño del Gran Hotel Lakua reclama suelo urgente para frenar la crisis de vivienda en Vitoria

Barreira, que regenta el Gran Hotel Lakua y el restaurante Ruta de Europa, es una figura conocida en el tejido empresarial de Vitoria. Lejos de limitarse a hablar de sus negocios, no duda en opinar sobre los grandes retos que afronta la ciudad, entre ellos el acceso a la vivienda, un problema que considera urgente y que requiere decisiones concretas por parte de quienes gobiernan.

El empresario considera que facilitar suelo edificable es la palanca fundamental para desatascar un mercado inmobiliario que ahoga a muchas familias vitorianas. Una postura que conecta directamente con el debate urbanístico que lleva meses sobrevolando los despachos municipales.

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En paralelo, Barreira dibuja un panorama turístico inusualmente optimista. El verano de 2026 ha sido, a su juicio, el mejor que recuerda en términos de negocio. El eclipse, las fiestas multitudinarias y un clima cada vez más estable han convertido a Vitoria en un destino de referencia que crece de manera sostenida, sin los altibajos de otros años.

El aeropuerto de Foronda también recibe un aprobado en su diagnóstico. Con tres aerolíneas operando conexiones este verano, la terminal alavesa camina hacia el mejor registro de pasajeros de su historia, algo que el empresario celebra aunque advierte de la necesidad de que las compañías consoliden resultados para no marcharse.

Sobre la tasa turística aprobada recientemente, Barreira prefiere no entrar en debate. Respeta la norma, dice, pero sí pone una condición: que lo recaudado revierta directamente en la promoción del sector. «Si el dinero sale de nosotros, debería volver de alguna manera al sector», señaló con claridad.

Un empresario que, a sus más de setenta años, sigue sin plantearse la jubilación. Para él, retirarse sería dejar de hacer lo que siempre ha hecho: disfrutar del trabajo con la misma intensidad que cualquier otro momento del día.