La Horra celebra doce años apostando por la literatura con su concurso más querido

La localidad burgalesa de La Horra vivió una jornada especial dedicada a las letras con la celebración de la entrega de premios de la duodécima edición del Concurso Literario Arsenio Escolar, un certamen que año tras año se ha convertido en una cita de referencia para los amantes de la literatura en la comarca de la Ribera del Duero burgalesa.

La Horra celebra doce años apostando por la literatura con su concurso más querido

El acto reunió a participantes, familiares y vecinos en un ambiente festivo y cargado de emoción, en el que la palabra escrita fue la gran protagonista de la tarde.

El concurso, que lleva el nombre del escritor local Arsenio Escolar como homenaje a su legado cultural, ha conseguido en sus doce ediciones consolidarse como uno de los certámenes literarios más destacados del entorno rural de Burgos. Una apuesta firme por la cultura desde un pueblo pequeño que demuestra que la literatura no entiende de tamaños.

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Esta nueva edición contó con una nutrida participación de escritores aficionados de distintas categorías y edades, lo que refleja el arraigo que ha alcanzado el certamen entre la población joven y adulta de la zona. Los textos presentados abarcaron diferentes géneros y estilos, mostrando la riqueza creativa de los concursantes.

La ceremonia de entrega de premios fue el broche de oro de meses de trabajo y dedicación por parte de los participantes, quienes pudieron escuchar la lectura de algunas de las obras galardonadas ante el público asistente, generando momentos de emoción y aplauso entre los presentes.

Los organizadores destacaron la importancia de mantener vivo este tipo de iniciativas culturales en los municipios rurales, señalando que el concurso no solo premia la escritura, sino que también fomenta el hábito lector y el orgullo de pertenencia a una comunidad con identidad propia.

La Horra volvió a demostrar así que la cultura puede florecer en cualquier rincón, y que apostar por ella desde lo local es una de las formas más poderosas de mantener viva la identidad de un pueblo. Doce ediciones avalan ya un proyecto que nació con vocación de permanencia y que cada año encuentra nuevas razones para seguir adelante.