Un ciclista y un vecino evitan una tragedia en un incendio en la calle Grijalba de Zamora

Un incendio declarado este fin de semana en una vivienda de la calle Grijalba de Zamora pudo haber acabado en tragedia de no ser por la reacción inmediata de dos ciudadanos que actuaron con una valentía y determinación fuera de lo común.

Un ciclista y un vecino evitan una tragedia en un incendio en la calle Grijalba de Zamora

Todo ocurrió cuando Gaspi, un vecino de la ciudad, circulaba en bicicleta por la zona y detectó una columna de humo que salía del edificio. Sin dudarlo un instante, dejó la bicicleta en la acera y se acercó al inmueble dispuesto a ayudar. Allí coincidió con otro residente del propio edificio, y juntos tomaron las riendas de una situación que se presentaba muy peligrosa.

Su primera tarea fue desalojar a los vecinos de los portales 2 y 4, a los que avisaron de inmediato para que abandonaran el edificio. Después, ambos subieron hasta la vivienda afectada, donde encontraron a una anciana que no había podido salir por sus propios medios. Lograron ponerla a salvo y alejarla del foco del incendio, originado al parecer en la cocina.

🎉
¡Andavías está en fiestas!Qué hay hoy — programa en vivo29 ago — 8 sept
En fiestas

Sin embargo, la labor de los dos ciudadanos no terminó ahí. Mientras esperaban la llegada de los Bomberos, comenzaron a transportar agua desde la cocina hasta la terraza para intentar contener las llamas y evitar que el fuego se extendiera a otras zonas del inmueble. El humo había convertido el interior de la vivienda en un lugar prácticamente irrespirable, lo que hacía aún más difícil cada uno de sus movimientos.

Noticias de Zamora en tu WhatsAppGratis, sin registros y sin que nadie vea tu número.
Unirme al canal

Cuando los efectivos del Servicio de Bomberos llegaron al lugar, el incendio estaba prácticamente bajo control gracias a la intervención previa de los dos vecinos. Los bomberos completaron las labores de extinción y procedieron a asegurar la vivienda afectada.

Afortunadamente, el suceso no dejó heridos que lamentar, aunque la situación estuvo lejos de ser sencilla en ningún momento.

Desde entonces, los propios vecinos del edificio y del barrio han querido reconocer públicamente lo que hicieron Gaspi y su improvisado compañero. Destacan su rapidez, su sangre fría y, sobre todo, su voluntad de ponerse en riesgo por desconocidos en un momento de máxima tensión.

Una historia que recuerda que los gestos más valientes no siempre vienen de quienes llevan uniforme.