La céntrica plaza de Jacinto Benavente recuperará su protagonismo en el corazón de Madrid antes de que acabe la próxima primavera. Las obras de remodelación avanzan a buen ritmo y prometen devolver una plaza renovada, más verde y mucho más amable para el peatón.

La delegada de Obras y Equipamientos del Ayuntamiento de Madrid, Paloma García Romero, ha visitado los trabajos en curso para comprobar el estado de una intervención que suma una inversión de 9,5 millones de euros sobre una superficie de más de 10.000 metros cuadrados. La remodelación afecta no solo a la plaza en sí, sino también a las calles Carretas, Bolsa, Atocha y los tramos de Concepción Jerónima y Doctor Cortezo.
Dos elementos singulares centrarán la nueva imagen del espacio. Por un lado, una pérgola que evocará el antiguo caserío que existió en este punto de la ciudad, recuperando así parte de la memoria histórica del barrio. Por otro, un cruceiro donado por la Xunta de Galicia que se instalará como nuevo símbolo de la plaza.
Los trabajos avanzan en dos frentes principales. La rehabilitación de la estructura del aparcamiento subterráneo, con demolición y reconstrucción de su cubierta, ya está ejecutada en un 90%. La pavimentación de la calle Carretas alcanza el 80% de ejecución, y la calle de la Bolsa ya está completamente terminada.
Durante las obras en Carretas apareció una sorpresa bajo el asfalto: restos de antiguas cimentaciones que fueron debidamente documentados y cubiertos de nuevo, siguiendo las indicaciones de la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid.
La nueva ordenación reducirá el tráfico a un único vial en dirección a la calle de la Cruz, reservado para transporte público, carga y descarga y vehículos autorizados. También desaparecerá una de las dos dársenas de autobuses y se suprimirá la entrada al aparcamiento desde la calle Atocha, lo que mejorará la seguridad del peatón y la fluidez del tráfico.
La plaza ganará en verde con un parterre de vegetación y arbolado que conectará la superficie con la primera planta del aparcamiento subterráneo. Ese espacio contará con escalera, carril para bicicletas y ascensor.
Esta actuación es la última fase de un plan más amplio que ya renovó las plazas de Matute y Tirso de Molina. Con ella, este rincón del centro de Madrid quedará definitivamente transformado para quienes lo recorren cada día.
Más noticias de Madrid
Madrid ya tiene los trenes más grandes de la red Renfe: doble piso, 200 metros y casi 2.000 viajeros a bordo
Madrid transforma tres de sus plazas más emblemáticas para devolvérselas a los vecinos
Un joven de 25 años pierde la vida en el incendio de unos trasteros en Arganzuela provocado por bicicletas eléctricas