El primer parque eólico que Cantabria pone en marcha en casi dos décadas lleva desde marzo con las obras completamente detenidas. La causa no es ninguna irregularidad ni problema técnico, sino una avalancha de recursos administrativos sin resolver acumulados en los despachos del Ministerio para la Transición Ecológica.

La empresa promotora, Iberdrola Renovables junto a la firma local Biocantaber, recibió una orden de paralización cuando solo quedaban por levantar dos de los 23 aerogeneradores previstos en el parque de El Escudo. Faltaba apenas cruzar la línea de meta cuando llegó el frenazo.
El motivo: el propio Ministerio se dio cuenta de que había dejado sin atender una serie de recursos de alzada presentados por colectivos ecologistas contra los permisos de construcción que él mismo había concedido. Expedientes olvidados en el cajón que ahora bloquean una inversión de 120 millones de euros.
Desde Madrid reconocen que la situación responde a un estado de colapso interno. El departamento que dirige la vicepresidenta Sara Aagesen acumula miles de recursos pendientes relacionados con proyectos energéticos repartidos por toda España. Solo en el caso de El Escudo existen 240 expedientes aún sin resolver.
Lo que en un principio parecía un trámite de semanas se ha convertido en una espera sin fecha. El Ministerio admite que lo lógico sería dar luz verde a la continuación de las obras, pero no es capaz de concretar un plazo.
Mientras tanto, en Cantabria la paciencia se agota. Tanto la Consejería de Fomento como la de Industria han pedido al Gobierno central que acelere la resolución de las alegaciones. Desde la región señalan que muchos de esos recursos tienen un contenido muy similar y no entienden cómo, casi un año después, los expedientes siguen abiertos.
No todo son malas noticias para el promotor. En estos meses, varios recursos que llegaron directamente a la vía judicial han fallado a favor de Iberdrola, lo que alimenta la confianza de la empresa y del Gobierno regional en que la respuesta ministerial sea finalmente favorable.
El parque eólico afecta a los municipios de Luena, Campoo de Yuso y Molledo, con la línea de evacuación discurriendo por Aguayo. Cuando esté en funcionamiento, producirá energía suficiente para abastecer a unos 80.000 hogares. Una cifra que por ahora sigue siendo solo una promesa sobre el papel mientras los aerogeneradores esperan inmóviles en lo alto de la sierra.
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