Cantabria arranca el nuevo curso escolar con movilizaciones. Una plataforma recién creada, que aglutina a asociaciones de familias, sindicatos docentes y organizaciones estudiantiles, ha convocado una manifestación para este sábado 5 de septiembre en Santander bajo el lema de la gratuidad real y el freno a los conciertos educativos.

La concentración partirá a las 12.00 horas desde la Consejería de Educación, en el Río de la Pila, y recorrerá las calles de la capital cántabra hasta la plaza de Correos, con parada frente a la sede del Gobierno regional en Peña Herbosa.
La chispa que ha encendido esta nueva movilización es la supresión de más de 108 puestos de trabajo en la red pública, una medida que ha generado el cierre de aulas en numerosos centros a lo largo de todo el verano y que ha unido a colectivos que hasta ahora actuaban por separado.
La portavoz de la Plataforma por la Enseñanza Pública, María Jesús Beitia, presidenta también del AMPA Pedro del Hoyo de Colindres, ha sido clara: «La calidad de nuestro sistema no admite parches ni improvisaciones; exige una visión estratégica, democrática y eminentemente pública».
Las reivindicaciones van más allá del empleo perdido. El colectivo exige a la Consejería una planificación educativa rigurosa y un aumento sostenido de la inversión presupuestaria. También piden revisar y reducir progresivamente las subvenciones a la enseñanza privada concertada, así como garantizar la gratuidad real de comedores, transporte escolar, actividades complementarias y materiales didácticos.
Otro punto central es la gestión directa y pública de servicios como el comedor, los madrugadores, la limpieza o el transporte, frenando lo que califican como una tendencia a la externalización laboral en los centros.
La plataforma está integrada por más de una quincena de AMPAs de colegios e institutos de toda la región, entre los que figuran el CEIP Pedro del Hoyo, el IES Fuente Fresnedo, el CEIP Villa del Mar o el CRA Asón, junto a los sindicatos STEC, ANPE y Comisiones Obreras, y el Frente de Estudiantes de Cantabria.
Los convocantes hacen un llamamiento a claustros, familias y ciudadanía en general para sumarse a la marcha y defender, según sus palabras, «el presente y el futuro de la educación pública en Cantabria».
El sábado dirá cuántas voces responden a ese llamado antes de que suene el primer timbre del curso.



