El cuarto encierro de las fiestas de Cuéllar dejó este miércoles una imagen poco habitual en las calles de la villa segoviana. Solo cinco de los seis toros de la ganadería de Beteta lograron completar el trayecto, después de que uno de los animales sufriera una lesión que le impidió seguir adelante.

Todo transcurrió con normalidad durante el tramo por el campo. Las reses mostraron un comportamiento ordenado y noble a lo largo del pinar y las zonas abiertas, sin ofrecer complicaciones a los caballistas encargados de conducirlas.
Los problemas llegaron al llegar al Embudo, uno de los puntos más exigentes del recorrido. Fue allí donde la manada se partió y uno de los toros quedó rezagado. El animal cayó por una de las laderas de la zona, lo que al parecer le provocó una lesión en la cadera.
A pesar del incidente, el astado logró acceder al casco urbano. Sin embargo, volvió a caerse en la avenida Camilo José Cela con la calle Resina, donde finalmente se detuvo sin poder continuar. Mozos, pastores y miembros de la organización acercaron varios grupos de mansos para intentar que el toro retomara la marcha, pero los esfuerzos resultaron inútiles.
El alcalde de Cuéllar, Carlos Fraile, confirmó que la lesión en la cadera fue determinante. Los servicios municipales optaron por retirar al animal en camión, una estampa poco frecuente que marcó el desarrollo del encierro.
Sus cinco compañeros sí terminaron el recorrido por las calles, aunque lo hicieron de manera disgregada y en muchas ocasiones al paso. Las distintas arrancadas contra los mozos y las talanqueras generaron momentos de tensión y exigieron un esfuerzo considerable por parte de corredores y pastores para conducir a las reses hasta la plaza.
El resultado fue un encierro sin el ritmo y la vistosidad que habitualmente caracterizan a la cita cuellarana, considerada una de las más antiguas y tradicionales de España. Aun así, la jornada transcurrió sin heridos de gravedad entre los participantes, lo que permitió cerrar el día con relativo alivio tras las incidencias vividas.
Las fiestas continúan en Cuéllar con la vista puesta en los próximos encierros.



