El festival Tenderete, uno de los eventos más queridos de la escena cultural alternativa de Valencia, se enfrenta al peor momento de su historia. Con más de quince años de trayectoria y más de veinte ediciones celebradas, sus organizadores han lanzado una campaña de micromecenazgo para evitar que el certamen desaparezca para siempre.

El colectivo Vendo Oro, responsable de la organización del evento, ha abierto una recogida de fondos a través de la plataforma Go Fund Me con el objetivo de reunir 18.000 euros antes del próximo 5 de octubre. Sin esa cantidad, aseguran, no será posible montar la edición de 2027.
«Tras 15 años creando un refugio para la cultura underground local, nacional e internacional, una sucesión de desafortunados eventos nos ha dejado sin fondos», explican los promotores en el texto de la campaña, donde señalan que la situación ha llevado al festival a la orilla de su «posible desaparición».
La crisis económica que atraviesa Tenderete no es nueva. El colectivo reconoce haber intentado estabilizar las cuentas del festival por otras vías, incluyendo solicitudes de subvenciones que fueron denegadas y un patrocinio que no llegó a materializarse. Agotadas esas alternativas, han decidido acudir directamente a la ciudadanía.
El dinero recaudado no serviría para ampliar el festival ni para cambiar su modelo, sino para cubrir necesidades básicas: el alquiler del espacio, el equipo de sonido, los honorarios de ponentes, talleristas y músicos, y el seguro de responsabilidad civil, entre otros gastos. También permitiría sanear la deuda interna acumulada.
Tenderete ha sido durante años un punto de encuentro gratuito para amantes de la autoedición, el cómic y la ilustración, reuniendo a centenares de autores y ofreciendo talleres, charlas, exposiciones y conciertos sin coste para el público. Mantener esa gratuidad es, precisamente, uno de los valores que sus organizadores quieren preservar.
«El objetivo es asegurar su continuidad y mantenerlo gratuito y accesible», subrayan desde Vendo Oro, dejando claro que sin el respaldo económico de la comunidad, el festival no tiene futuro.
La cuenta atrás ha comenzado. Los valencianos y valencianas que quieran que Tenderete siga siendo parte del paisaje cultural de la ciudad tienen hasta el 5 de octubre para sumarse a la campaña y contribuir, con la cantidad que puedan, a salvar uno de los festivales más singulares del panorama underground español.



