Cinco millones y medio para salvar el agua de la Serra de Tramuntana: once municipios de Mallorca se beneficiarán de la mayor inversión hídrica de los últimos años

Once municipios de la Serra de Tramuntana recibirán una inyección de 5,58 millones de euros para modernizar y reforzar sus infraestructuras de agua. El dinero procede del impuesto de turismo sostenible y llega en un momento en que la gestión hídrica se ha convertido en una prioridad para las Islas Baleares.

Cinco millones y medio para salvar el agua de la Serra de Tramuntana: once municipios de Mallorca se beneficiarán de la mayor

La Conselleria del Mar y del Ciclo del Agua presentó el paquete de inversiones en la finca de Raixa, donde el conseller Juan Manuel Lafuente explicó que los proyectos buscan actuar antes de que se produzcan situaciones de crisis. Las actuaciones abarcan desde la sustitución de tuberías y contadores hasta la construcción de nuevos depósitos, la digitalización de redes y la mejora de los sistemas de saneamiento.

Pollença se llevará la mayor parte del pastel, con más de un millón de euros repartidos en dos actuaciones: la renovación de contadores domiciliarios con sistemas de telelectura y la sustitución de un tramo de tubería en el Port de Pollença.

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Le sigue Bunyola, que recibirá más de 800.000 euros para construir un depósito de 1.000 metros cúbicos que también reforzará el suministro al Hospital Joan March. Sóller, por su parte, contará con casi 780.000 euros para ampliar la red separativa de pluviales y mejorar el funcionamiento de su depuradora ante episodios de lluvia intensa.

El resto de municipios beneficiarios son Valldemossa, Esporles, Deià, Puigpunyent, Banyalbufar, Escorca, Estellencs y Fornalutx. Cada uno recibirá inversiones adaptadas a sus necesidades concretas: nuevos pozos, plantas de potabilización, digitalización de contadores o preparación de infraestructuras para futuras instalaciones desaladoras.

Lafuente insistió en que la clave está en la anticipación. Según sus palabras, no se trata únicamente de resolver los problemas actuales, sino de preparar los municipios para afrontar con mayores garantías los periodos de sequía que puedan llegar en el futuro.

La Serra de Tramuntana, declarada Patrimonio Mundial por la Unesco, concentra algunos de los núcleos de población más vulnerables de Mallorca en términos de abastecimiento. Muchos de ellos dependen de fuentes únicas o de camiones cisterna en los meses de mayor calor, por lo que estas actuaciones suponen un avance significativo para garantizar el suministro a sus vecinos durante todo el año.