La Plaza de España recupera su imagen trasera tras meses de abandono que avergonzaban al monumento

La zona trasera de la Plaza de España, uno de los monumentos más emblemáticos de Sevilla y de toda España, ha recuperado parte de su aspecto tras semanas de trabajos de limpieza y desbroce impulsados por el Gobierno central. Las imágenes de maleza desbordada y vegetación invasiva que deshonraban a un Bien de Interés Cultural parecen, al menos en parte, cosa del pasado.

La Plaza de España recupera su imagen trasera tras meses de abandono que avergonzaban al monumento

Hace poco más de un mes, las parcelas situadas en la parte posterior del monumento, las que dan a la avenida Gran Capitán y a la calle Nicolás Alpériz, mostraban una estampa bochornosa. Hierbas secas, vegetación incontrolada y una dejadez generalizada en espacios que dependen de organismos de la Administración central daban una imagen incompatible con la dignidad que merece la joya diseñada por Aníbal González.

Tras hacerse pública aquella situación, el Gobierno ha llevado a cabo trabajos de desbroce en la mayoría de estas parcelas, eliminando casi por completo la vegetación invasiva. El cambio es visible, aunque algunas zonas todavía presentan restos de abandono y las paredes del edificio conservan señales de vegetación seca.

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Sin embargo, hay problemas que siguen sin resolverse. Los coches continúan aparcando en esas zonas, las puertas de madera siguen sin mantenimiento y, sobre todo, las máquinas de aire acondicionado permanecen instaladas por toda la fachada trasera del monumento, afeando gravemente su imagen.

Esta última cuestión es especialmente llamativa, ya que el Ayuntamiento de Sevilla ya reclamó en el verano de 2025 a todas las administraciones con sede en el edificio que retiraran esos elementos. La Gerencia de Urbanismo envió un escrito formal advirtiendo de que aparatos de climatización, cableados sobre las fachadas y la ocupación masiva de vehículos oficiales suponen una degradación del valor patrimonial del inmueble y distorsionan su imagen.

La carta tenía como destinatarios a la Delegación del Gobierno en Andalucía, la Subdelegación del Gobierno en Sevilla, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y otros organismos estatales con sede en el monumento. El plazo dado para actuar fue de quince días. Más de un año después, ninguna de esas administraciones ha respondido ni adoptado medida alguna.

La Plaza de España sigue esperando que quienes tienen la obligación de cuidarla estén a la altura de su historia.