La histórica Fábrica de Artillería de Sevilla continúa su transformación. La Gerencia de Urbanismo ha adjudicado los trabajos previos necesarios para impulsar la segunda fase de rehabilitación de este emblemático edificio, uno de los proyectos más ambiciosos del actual mandato municipal.

La adjudicación corresponde a la redacción del proyecto básico y de ejecución, así como a la asistencia técnica y la coordinación de seguridad y salud de las obras. El contrato ha recaído en la empresa Reina&Asociados Estudio de Arquitectura, la misma firma que llevó a cabo los trabajos de la primera fase, por un importe de 220.000 euros, algo por debajo de los 244.000 euros con los que salió a licitación en enero.
Esta segunda fase afecta a la parte este del edificio, declarado Bien de Interés Cultural, y contempla la intervención sobre la Fundición Mayor, conocida popularmente como la Catedral, la Fundición Menor y el taller de herramientas. El objetivo es adaptar estos espacios a foro y espacio polivalente destinado a actividades culturales y ciudadanas.
Entre las actuaciones previstas figuran el levantamiento planimétrico de los espacios, el estudio de las estructuras, la mejora de la accesibilidad, la seguridad contra incendios, la urbanización de los exteriores y la instalación de equipamientos audiovisuales y mobiliario.
Antes de que las obras puedan arrancar, será imprescindible realizar catas arqueológicas en la zona. Un paso nada menor, si se recuerda que durante la primera fase aparecieron restos arquitectónicos de época romana, interpretados como parte de una villa agrícola. Aquellos vestigios fueron finalmente soterrados bajo capas de geotextil y arena, sin posibilidad de visita pública.
El coste total de esta segunda intervención podría rondar los 24,5 millones de euros, una cifra similar a la que requirió la primera fase. No obstante, las obras en sí no comenzarán previsiblemente hasta el próximo mandato municipal, ya que aún quedan por completar la elaboración del presupuesto definitivo y la licitación de la ejecución.
El modelo a seguir está claro: el llamado Centro Magallanes, fruto de la primera rehabilitación, cumple este octubre dos años desde su apertura con un balance muy positivo en cuanto a actividad y afluencia ciudadana. La Fábrica de Artillería aspira a consolidarse como un referente cultural de primer orden para Sevilla.



