El FesTVal cumple 18 años entre malabarismos presupuestarios y la ambición de crecer a nivel internacional

El festival de televisión de Vitoria celebra su mayoría de edad esta semana con una programación que se extiende entre el Palacio Europa y el nuevo espacio de Arkabia, y con el reto de seguir creciendo sin un euro más en el bolsillo.

El FesTVal cumple 18 años entre malabarismos presupuestarios y la ambición de crecer a nivel internacional

El FesTVal llega a su decimoctava edición con más ganas que recursos. Su director, Joseba Fiestras, reconoce sin rodeos que el presupuesto del certamen sigue siendo el mismo que antes de la pandemia, mientras los precios no han dejado de subir. «Hacemos malabares», admite, aunque el festival no da señales de querer detenerse.

Para celebrar la mayoría de edad, el certamen ha elegido como imagen los dos rombos que antaño advertían en televisión de contenidos solo aptos para adultos. Un guiño generacional que, sin embargo, no cierra la puerta a nadie. La programación de esta edición es, según su director, «intergeneracional», y abarca desde los formatos más clásicos hasta las series en vertical, esos contenidos pensados para el móvil con capítulos de poco más de un minuto que cadenas como RTVE y Atresmedia ya se han atrevido a explorar.

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Precisamente ese nuevo formato tendrá su propio espacio el jueves en Arkabia, la sede que se suma este año al certamen. La jornada, titulada El Giro Vertical, acogerá también otras citas abiertas al público, con nombres como Jon Sistiaga, el cómico Diego Arjona o Xavier Deltell, entre otros.

Fiestras confía en que Arkabia se consolide como escenario habitual del festival y no descarta ampliar ubicaciones en el futuro, siempre que la ciudad cuente con espacios adecuados. En ese sentido, la posible reforma del Iradier Arena abre la puerta a nuevas posibilidades. El director recuerda que la gala de clausura de 2021 ya se celebró allí y causó muy buena impresión. «Vitoria necesita ese tipo de espacios y los necesita urgentemente», subraya.

En cuanto al respaldo institucional, Fiestras no pide más dinero, sino reconocimiento. Quiere que quienes tienen la llave del presupuesto comprendan el potencial real del festival para proyectarse a nivel internacional, en contenidos y en industria. Las posibilidades, asegura, son inmensas.

La gala de clausura del sábado pondrá el broche a una semana cargada de estrenos, encuentros y alguna que otra sorpresa preparada para soplar las velas de estos 18 años.