Cala en Blanes exige soluciones tras un verano de obras que dejaron la urbanización en mal estado

La Associació de Veïns de Cala en Blanes ha estrenado nueva junta directiva con una tarea urgente entre manos: sentarse con el Ayuntamiento de Ciutadella para corregir los problemas que arrastra la urbanización, agravados tras unas obras este verano que no han dejado satisfechos a los residentes.

Cala en Blanes exige soluciones tras un verano de obras que dejaron la urbanización en mal estado

La entidad vecinal ha entregado ya al Consistorio un documento con todas las necesidades detectadas. El portavoz de la asociación, José Luis Faner, reconoce que el acercamiento con el Ayuntamiento es positivo, pero advierte que queda mucho por hacer.

Uno de los principales focos de queja son las calles. El proyecto de rehabilitación integral de la urbanización no incluía el asfaltado, pero las obras obligaron a abrir gran parte de la calzada, dejando un resultado que los vecinos consideran inaceptable. En algunos puntos, el firme se hunde, lo que exige una revisión urgente.

🎉
¡Maó está de Gràcia!El Jaleo de hoy y qué queda — programa en vivo7 — 9 sept
En fiestas

A eso se suman problemas en la red de alcantarillado, que fue renovada en varias calles pero sigue generando malos olores en distintos puntos. Los vecinos piden saber qué ha fallado y que se corrija. También reclaman la retirada de restos de gravilla que quedaron tras los trabajos y una mejora en la señalización viaria.

Noticias de Menorca en tu WhatsAppGratis, sin registros y sin que nadie vea tu número.
Unirme al canal

En el lado positivo, los residentes agradecen la reducción de la velocidad en la Avinguda de Calespiques, ahora limitada a 30 kilómetros por hora, y la actuación de la brigada municipal en la retirada de hierbas en algunas calles. Aun así, consideran que la limpieza viaria sigue siendo insuficiente.

Entre los problemas más enquistados figuran la ocupación ilegal de parcelas y edificios, el abandono de la Plaça Domingo y los desbordamientos recurrentes en la estación de bombeo de Torre del Ram. Faner reconoce que son asuntos complejos, pero confía en que el invierno sirva para avanzar en su resolución.

«Somos dos mil censados que pagamos los mismos impuestos y tenemos los mismos derechos que en Ciutadella», subrayó el portavoz, quien apela al diálogo como único camino para salir adelante.

La nueva directiva, que mantiene a Joan Benejam como presidente en un periodo de transición, ya tiene además otro objetivo marcado en el calendario: organizar la fiesta del 26 de septiembre para celebrar los 25 años de vida de la asociación. Un aniversario que llega en un momento clave para el futuro de la urbanización.