La localidad abulense de Sotillo celebró una nueva edición de su popular Noche de Ronda, una cita que volvió a reunir a decenas de vecinos y visitantes en torno a la música, el folclore y la identidad más arraigada del pueblo.

El evento, que regresó con renovadas energías, llenó las calles y plazas del municipio de voces, instrumentos y el ambiente festivo que caracteriza a esta tradición. Desde primeras horas de la noche, los asistentes fueron congregándose para disfrutar de las actuaciones y del calor de una velada que ya se ha convertido en una de las más esperadas del calendario local.
Las rondas, agrupaciones de músicos y cantores que recorren las calles interpretando piezas tradicionales, fueron las grandes protagonistas de la jornada. Su presencia animó cada rincón del casco urbano y arrancó aplausos y el reconocimiento de todos los presentes, tanto de los más mayores, que reconocen en estas melodías parte de su historia, como de los más jóvenes, que descubren así un patrimonio cultural de gran valor.
El ambiente fue de alegría y participación desde el inicio hasta el cierre de la velada. Muchos asistentes no dudaron en sumarse a los coros de manera espontánea, lo que convirtió la noche en una experiencia compartida y emotiva que superó las expectativas de los organizadores.
La Noche de Ronda de Sotillo es un ejemplo de cómo los pequeños municipios de la provincia de Ávila saben mantener vivas sus costumbres y hacer de ellas un motivo de encuentro intergeneracional. En tiempos en que la despoblación amenaza a muchos pueblos de la España interior, eventos como este demuestran que la cultura local sigue siendo un poderoso vínculo de unión para sus habitantes.
Los organizadores mostraron su satisfacción por el éxito de la velada y avanzaron que trabajarán para que la próxima edición sea aún más ambiciosa. El pueblo, una vez más, respondió con entusiasmo y dejó claro que esta tradición tiene cuerda para mucho tiempo.



