La villa segoviana de Riaza arranca este martes la celebración central de sus fiestas patronales, con una jornada dedicada a Nuestra Señora del Manto que abrirá una agenda de festejos que se extenderá durante toda la semana siguiente y reunirá a vecinos y visitantes en torno a tradición, música y toros.

Las dianas y pasacalles marcarán el despertar del pueblo, dando paso a una misa castellana con ofrenda floral a la Virgen, que recorrerá las calles de la localidad en procesión acompañada por la banda de la Escuela de Música de Riaza. Por la tarde, la pelota en la modalidad de trinquete animará la jornada, y la Orquesta Track pondrá el broche musical en la plaza Mayor.
Tras unos días de transición, será el sábado 12 de septiembre cuando los festejos alcancen su máxima intensidad. La tradicional Subida a La Quesera, el campeonato de chito y bolos y el desfile de peñas antes de la verbena nocturna marcarán el arranque de una semana que los riazanos esperan con especial ilusión.
El programa taurino es uno de los grandes atractivos de estas fiestas. El domingo se celebrará el concurso de recortadores, los encierros arrancarán el lunes, y la plaza de toros acogerá a lo largo de los días siguientes una becerrada para peñas, una clase práctica para alumnos de escuelas taurinas y una novillada el viernes con reses de la ganadería del Pedrés. El broche lo pondrá la corrida de toros del sábado, con los diestros Damián Castaño, Francisco Montero y Cristian Pérez.
El alcalde de Riaza, Benjamín Cerezo, resumió el espíritu de la celebración con estas palabras: «Son unas fiestas para vivir juntos por las calles de nuestro pueblo, en las romerías y procesiones, con las charangas y los tradicionales encierros, en los grandiosos festejos taurinos y las actividades infantiles. De todo y para todos, siempre con tolerancia, respeto y armonía».
Riaza se prepara así para vivir unos días en los que la devoción, la música y la fiesta se funden en las calles y plazas de esta villa segoviana que, un año más, honra su historia y sus tradiciones con orgullo colectivo.



