La Policía Nacional ha desarticulado en Madrid una sofisticada estafa empresarial en la que un hombre se hizo pasar por el máximo ejecutivo de una gran compañía petrolera para intentar arrancar 120.000 euros a una empresa de la capital. El arrestado fue detenido en el distrito de Chamartín el pasado 1 de septiembre como presunto autor de un delito de estafa.

El modus operandi del sospechoso resultó especialmente elaborado. Entre el 26 y el 28 de agosto mantuvo varias reuniones con directivos de la empresa madrileña, a quienes presentó contratos y documentación aparentemente oficial para formalizar un supuesto acuerdo empresarial. La documentación, tal y como comprobaron posteriormente los agentes, era irregular y carecía de cualquier validez.
Para proyectar una imagen de solvencia y ganarse la confianza de sus víctimas, el presunto estafador eligió hoteles de prestigio de la capital como escenario de algunos de sus encuentros, además de reunirse en la propia sede de la empresa afectada. Le acompañaba un supuesto director de operaciones que, según relataron los afectados, evitaba en todo momento mostrar su documentación personal.
Una vez consolidada la relación de confianza, el sospechoso reclamó seis pagos de 20.000 euros cada uno, con el argumento de que eran necesarios para cubrir gastos operativos de una operación que, según las investigaciones, nunca llegó a existir.
La alerta llegó a los agentes el 31 de agosto, cuando se recibió un aviso sobre un hombre que intentaba cerrar un negocio sospechoso con una compañía madrileña. Al entrevistarse con el empresario afectado, este relató que había recibido llamadas desde el extranjero y que el supuesto directivo utilizaba direcciones corporativas de la petrolera que decía representar para reforzar su falsa identidad.
Tras las comprobaciones pertinentes, los investigadores confirmaron que toda la documentación aportada era fraudulenta y que la identidad que exhibía el detenido era ficticia. El hombre fue arrestado el 1 de septiembre y puesto a disposición de la autoridad judicial.
El caso pone de relieve la creciente sofisticación de las estafas empresariales en la capital, en las que los delincuentes recurren a entornos de lujo, documentación falsificada y múltiples identidades para dar credibilidad a operaciones inexistentes y defraudar a compañías que confían en la legitimidad de sus interlocutores.
Más noticias de Madrid
El viento complica toda una noche de lucha contra el incendio declarado junto al río Cofio en Madrid
Madrid quiere convertir en autovía toda la carretera de los pantanos hasta Castilla y León con 416 millones de euros
Ascensores en Carabanchel: cómo unas obras han devuelto la calle a los mayores del barrio