La Empresa Municipal de Transportes de Valencia ha dado un paso definitivo en su apuesta por la movilidad eléctrica. La compañía ha licitado el desmantelamiento completo de la estación de Gas Natural Comprimido ubicada en el depósito de San Isidro, una instalación que quedó sin uso operativo tras la retirada del último autobús propulsado por gas el pasado mes de junio.

El contrato, que asciende a 250.815 euros con IVA incluido, contempla no solo la eliminación de toda la infraestructura de gas, sino también la transformación del espacio resultante en una nueva zona de estacionamiento para los autobuses de la flota.
Los trabajos incluyen el vaciado y la desgasificación de la instalación, la desconexión y retirada de tuberías, válvulas, compresores, motores eléctricos, cuadros de mando y el resto de equipos vinculados a la estación. También se procederá a la demolición de la obra civil asociada y a la preparación de la explanada para su nuevo uso.
Una vez concluidas las labores de desmontaje, se repondrán los pavimentos afectados, se adecuará la red de alumbrado exterior y se renovará la señalización horizontal del espacio, que quedará así integrado como zona operativa del depósito.
La estación se encuentra en la zona central del depósito de San Isidro, próxima a los edificios principales y junto a la medianera que linda con el terraplén de la línea ferroviaria Valencia-Sant Isidre, lo que hace especialmente relevante garantizar la seguridad durante todo el proceso de intervención.
El concejal de Movilidad y Seguridad Ciudadana y presidente de la EMT, Jesús Carbonell, ha subrayado que esta actuación forma parte del compromiso del gobierno municipal de María José Català con la modernización del transporte público de la ciudad.
La retirada de todos los vehículos de gas se ha producido de forma progresiva a lo largo de los últimos años, a medida que la EMT ha ido incorporando autobuses eléctricos a su flota. El pasado junio se registraron las últimas circulaciones de este tipo de vehículos, cerrando así una etapa en la historia del transporte urbano valenciano.
Con esta licitación, Valencia consolida su transición hacia un modelo de movilidad urbana más limpio y sostenible, en línea con los objetivos medioambientales que marcan las políticas de transporte en las grandes ciudades europeas.
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