El inicio del curso escolar 2026-2027 vuelve a poner a prueba la economía doméstica de los hogares segovianos. El regreso a las aulas llega este septiembre con un encarecimiento moderado, aunque inevitable, que sitúa el gasto medio por alumno en Castilla y León en 409,05 euros, según datos de comparadores especializados.
El incremento respecto al curso anterior es del 0,87%, casi un punto porcentual, lo que coloca a la comunidad entre las que menos han notado la subida en toda España. La media nacional se eleva hasta los 429,28 euros, con un aumento del 1,73%, casi el doble que el registrado en la región. Galicia, Andalucía y Extremadura encabezan la lista de comunidades donde más se ha encarecido el inicio de curso.
Los libros de texto son la partida que más pesa en el bolsillo de las familias castellanas y leonesas, con un coste medio de 182,96 euros por alumno, cifra inferior a la media nacional de 194,98 euros. Los expertos apuntan que esta diferencia se explica en parte por la extensión de programas de gratuidad y reutilización de manuales, así como por el tipo de centro al que acuden los estudiantes.
Y las diferencias entre colegios son notables. Un alumno de un centro privado paga de media un 46% más en libros que uno escolarizado en la enseñanza pública. En la etapa de Infantil se registra además el mayor incremento de precio, con una subida del 2,75%, muy por encima de Primaria y la ESO.
La realidad de muchas familias segovianas va más allá de los datos estadísticos. Raquel Ferraz, madre de una niña de 12 años que este curso da el salto al instituto, ha desembolsado alrededor de 300 euros solo en libros. Los compró nuevos a través de internet en julio, en cuanto el centro publicó la lista de materiales. Conoce el plan de reutilización de libros, pero reconoce que los plazos y la gestión le resultan demasiado complicados. Para el próximo año, no descarta apostar por la segunda mano.
En total, esta familia destina aproximadamente 400 euros a la vuelta al cole, a los que se suman más de 1.500 euros anuales en actividades extraescolares, lo que convierte septiembre en un mes de esfuerzo económico real.
Los expertos recomiendan empezar a planificar estos gastos antes de que termine el curso anterior para amortiguar el impacto de la cuesta de septiembre, que para muchos hogares segovianos sigue siendo una prueba de resistencia año tras año.



