El Cristo Negro ilumina la noche cacereña fuera de temporada con una procesión histórica por su 40 aniversario

La imagen más emblemática de la Semana Santa de Cáceres volvió a recorrer las callejuelas de la Ciudad Monumental este domingo por la noche, en una cita que nadie esperaba ver hasta el próximo Miércoles Santo. La cofradía del Cristo Negro protagonizó una procesión extraordinaria para celebrar los cuarenta años de su refundación, llenando de antorchas y hábitos benedictinos el corazón medieval de la ciudad.

El Cristo Negro ilumina la noche cacereña fuera de temporada con una procesión histórica por su 40 aniversario

Pasadas las diez de la noche, el cortejo echó a andar desde la Concatedral de Santa María, tras la misa de las ocho y media y un acto institucional en el que la Guardia Civil recibió el nombramiento de hermano de honor de la hermandad.

La imagen, una talla de madera negra datada a mediados del siglo XIV, salió en esta ocasión sin sus andas habituales. Fueron los propios cofrades quienes la portaron directamente sobre sus hombros, un detalle que añadió una solemnidad especial a una noche ya de por sí singular. El itinerario discurrió desde el Arco de la Estrella por los adarves, con una parada significativa ante el convento de clausura de las monjas Jerónimas, incorporada como uno de los momentos más emotivos del recorrido.

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La estampa resultó sobrecogedora para quienes se acercaron a la parte antigua sin saber muy bien con qué se iban a encontrar. La misma escena que miles de personas persiguen cada Miércoles Santo desde horas antes de que la procesión arranque, esta vez se vivió con una calma y una intimidad imposibles en plena Semana Santa.

Ignacio Blanco, uno de los miembros más veteranos de la hermandad y jefe de paso, recordó con nostalgia aquellos primeros pasos de 1986, cuando apenas 38 hermanos se atrevieron a salir a la calle y más de uno los tachaba de locos. Cuatro décadas después, la lista de espera para formar parte de este grupo, limitado a 59 integrantes por un estricto numerus clausus, se extiende hasta los veinte años.

La repercusión del desfile ha cruzado fronteras desde entonces. Su fama llegó en su momento a las páginas de The Washington Post, consolidando a la cofradía como uno de los referentes de la Semana Santa española.

La efeméride no termina aquí. Durante todo el mes de septiembre, el Palacio de la Isla acoge una exposición de carteles históricos de la hermandad que permite repasar cuatro décadas de historia viva en el patrimonio de Cáceres.