La Gimnástica Segoviana cayó este domingo en su feudo ante el Conquense por 1-2 en un partido que dejó buenas sensaciones a pesar del resultado. El equipo de Aitor Calle mereció algo más, pero los fallos propios y la solidez visitante acabaron pasando factura.

El partido comenzó con el Conquense tomando las riendas desde el mediocampo. La Segoviana intentó imponer su juego con balones largos y llegadas por banda, pero la defensa manchega, con Perea y Adri Pérez muy serios en la zaga, frenó casi todo lo que llegó.
El primer gol llegó tras un error del meta segoviano Arnau Rafús, que se durmió con el balón en los pies. Raúl Pescador aprovechó el despiste y fue derribado en el área. Mario González recogió el balón y no perdonó, engañando al guardameta local para adelantar a los suyos.
La Segoviana no se rindió. Luis Aguado fue uno de los más activos, protagonizando robos y taponando contras del rival. La afición de La Albuera respondió empujando a los suyos, especialmente en una segunda parte en la que el equipo azulgrana llegó con más peligro.
En el minuto 66, Asier Seijo probó desde lejos. Poco después llegó el premio: un gran disparo de Diego Lorenzo permitió soñar con las tablas. El empate pareció posible, pero el Conquense supo administrar su ventaja y sentenció para llevarse el 1-2 definitivo.
Hubo acciones para recordar, como el remate de Alfredo Pedraza al final de la primera parte o las internadas de Miguel ‘Tito’ Leyva, que no encontraron fortuna. El árbitro también dejó su huella con tarjetas para Luis Rivas y Abdullai Sambo en el bando local.
Mención especial mereció Álvaro Merencio, futbolista del Conquense con pasado gimnástico, que recibió el aplauso de La Albuera al ser sustituido, una muestra del cariño que este estadio guarda por quienes han vestido sus colores.
La derrota duele, pero el equipo segoviano dio señales de que el camino va por buen rumbo. Aitor Calle tendrá trabajo esta semana para corregir los errores que costaron el partido, aunque la respuesta de los suyos sobre el terreno de juego invita al optimismo de cara a las próximas jornadas.



