Segovia convierte sus monumentos en escenario vivo durante dos noches de cultura y patrimonio

La ciudad de Segovia vivió un fin de semana diferente cuando el sol se puso. Sus monumentos más emblemáticos abrieron sus puertas de noche para acoger danza, música, narración oral y visitas guiadas en una edición de las Noches del Patrimonio que por primera vez se extendió al viernes y al sábado.

Segovia convierte sus monumentos en escenario vivo durante dos noches de cultura y patrimonio

El recinto histórico se transformó en un itinerario abierto y sin una sola dirección. Los segovianos y visitantes pudieron elegir entre propuestas muy distintas repartidas por toda la ciudad, desde el Acueducto hasta el Alcázar, pasando por iglesias, museos y casas históricas que raramente se muestran con las estrellas de fondo.

El viernes arrancó con fuerza en el Azoguejo. La Compañía Antonio Ruz presentó ‘FLOP’, una pieza de danza contemporánea interpretada por David Vilariño y Gonzalo Alonso frente a los arcos romanos. Durante media hora, los bailarines hablaron con el cuerpo de la fragilidad y el deseo humanos, en un diálogo llamativo entre la creación actual y la solidez del monumento más reconocible de la ciudad.

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La noche del viernes se extendió después por varios rincones. El Alcázar combinó visita al atardecer con microconciertos de guitarra en la Sala de Reyes. San Antonio el Real abrió sus artesonados mudéjares con una explicación que animaba a mirar hacia arriba. La Academia de Artillería abrió por la puerta de San Francisco y los museos ampliaron sus horarios hasta la medianoche.

El sábado la plaza de San Martín acogió ‘Tactus’, una pieza de danza de cincuenta minutos a cargo de Melania Olcina. La segunda jornada sumó también la historia más civil con la apertura de la Casa Vaquero, un ejemplo bien conservado de arquitectura románica en las Canonjías. San Antonio el Real cambió el tono explicativo por una gincana nocturna para descubrir seis figuras inspiradas en sus techos.

La música también tuvo su espacio. La Joven Orquesta de Segovia actuó en el Jardín de los Sentidos del Palacio Quintanar. En la Casa-Museo de Antonio Machado, Sonsoles Novo ofreció una revisión disparatada de cuentos tradicionales mezclados con tecnología. Los más pequeños tuvieron su propio cuentacuentos en la Colección de Títeres Francisco Peralta.

Las velas pusieron el ambiente en varios de estos espacios, subrayando una propuesta que logró que el patrimonio dejara de ser solo fondo para convertirse en parte activa de cada actividad.