El BM Caja Rural Zamora cae ante Bada Huesca pero deja ver la madera de campeones en su vuelta a la élite

El Ángel Nieto vivió el sábado una tarde de balonmano de alta intensidad. Los Guerreros de Viriato regresaron a la División de Honor Plata con una derrota ajustada ante Bada Huesca por 33-35, pero con una imagen que dejó satisfecho a la afición zamorana y mensajes muy positivos de cara al resto de temporada.

El BM Caja Rural Zamora cae ante Bada Huesca pero deja ver la madera de campeones en su vuelta a la élite

Felipe Barrientos, técnico chileno del conjunto pistacho, no ocultó la frustración por el resultado, pero sí quiso poner el foco en lo que su equipo fue capaz de mostrar sobre el parqué. «Era lo que queríamos mostrar a la afición: que somos un equipo aguerrido, que luchamos y competimos bien. Ese primer objetivo se cumplió», afirmó tras el pitido final.

El Caja Rural Zamora apostó por una defensa profunda que logró incomodar a los lanzadores oscenses durante buena parte del partido. Sin embargo, esa misma apuesta generó espacios que el pivote rival aprovechó con daño en la primera mitad. En la segunda parte, el equipo logró ajustar mejor esas carencias, aunque los golpes francos cercanos a portería siguieron siendo un problema de difícil solución.

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Uno de los aspectos que más destacó Barrientos fue la capacidad del grupo para reponerse a desventajas de hasta siete goles. «Eso no se entrena. Es inherente a los jugadores», subrayó el preparador, que describió una defensa que «mutaba constantemente» y que rozaba en muchos momentos una estructura de 5-1 camuflada en lugar de la tradicional 6-0.

Sobre el arbitraje, el técnico prefirió no entrar en polémica y lanzó un mensaje de autoexigencia: si vuelve a ocurrir algo similar, el equipo deberá llegar con más margen de goles. Una respuesta que resume bien su filosofía: mirar hacia dentro antes de señalar hacia fuera.

Barrientos cerró sus declaraciones con un mensaje de orgullo colectivo. «La propuesta funcionó, el esfuerzo fue grande y la gente se sintió cómoda. Felicito a los jugadores. Este partido nos hace más fuertes». Palabras que suenan a punto de partida, no de llegada.

El BM Caja Rural Zamora afronta ahora las próximas jornadas con la confianza de saber que puede competir en la categoría. La afición, por su parte, ya tiene motivos para seguir creyendo en estos Guerreros de Viriato.