El barrio logroñés de Varea vive uno de sus momentos más esperados en materia urbanística. El sector Río Batán, paralizado durante más de una década, vuelve a la actividad con un ambicioso proyecto que contempla la construcción de 180 viviendas y la creación de un extenso espacio verde que conectará el entorno residencial con las huertas del río Iregua.

La junta de compensación de la unidad de ejecución, con Ceosa como propietario mayoritario de los terrenos, trabaja ya en el proyecto de urbanización que deberá entregar al Ayuntamiento de Logroño. A partir de ese momento comenzará la tramitación que, según las previsiones, permitirá levantar los primeros bloques a partir de 2027.
El plan contempla hasta siete bloques residenciales distribuidos en tres parcelas que se extienden desde la rotonda de Lavadero y Canicalejo hasta la calle La Cadena, en el corazón de Varea. De las 180 viviendas previstas, 97 serán de protección oficial: 15 en la parcela 1 y 82 en la parcela 2. Las 83 viviendas restantes serán libres y se ubicarán en la parcela 3.
El desarrollo también traerá consigo mejoras en la movilidad del barrio. Se prolongará el vial que hoy queda interrumpido junto al complejo deportivo José Luis Eguizábal, en las traseras de la calle La Cadena, con nuevas calles y aceras que facilitarán el acceso tanto a las piscinas municipales inauguradas en 2014 como al parque del Iregua.
Precisamente ese parque es uno de los grandes atractivos del proyecto. El espacio verde se prolongará hasta las huertas fluviales a través de una red de paseos peatonales y carriles bici que conectarán toda la zona con el núcleo del barrio, completando así una pieza urbana que lleva años sin cerrarse.
La ordenación urbanística del sector cuenta con solución definitiva desde 2016, aunque sus orígenes se remontan al mandato de Tomás Santos como alcalde, cuando fue incluido como el primero de los cinco sectores del llamado plan puente. La paralización de la revisión del Plan General Municipal, que arrastra más de dos décadas sin resolverse, ha terminado paradójicamente por acelerar la reactivación de estos desarrollos pendientes.
Varea está además a punto de estrenar en sus inmediaciones las primeras viviendas colaborativas de Logroño, lo que convierte a este rincón de la ciudad en uno de los focos de transformación urbana más relevantes del momento.



