La capital abulense vivió este fin de semana una cita ya imprescindible en su agenda cultural. Las Noches del Patrimonio celebraron su novena edición con dos jornadas de actividades que congregaron a cerca de 5.000 visitantes entre el viernes y el sábado, dejando un balance calificado como «muy positivo» por los responsables municipales.

El evento, que se celebra de forma simultánea en 14 de las 15 ciudades que integran el Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España, volvió a convertir a Ávila en un escenario nocturno de primer nivel. Una docena de espacios emblemáticos abrieron sus puertas fuera del horario habitual para que tanto residentes como turistas pudieran recorrerlos de una manera diferente y especial.
La muralla de Ávila fue uno de los grandes protagonistas, con más de 1.300 personas que se animaron a visitarla al caer la noche. Los palacios de Superunda y Verdugo también registraron una gran afluencia, con cerca de 700 visitas entre ambos espacios.
La programación de esta edición apostó por ampliar la oferta con propuestas más allá de las visitas guiadas. Los espectáculos de danza con el bailarín David Coria como figura central llenaron aforos tanto en el palacio de Superunda como en San Francisco, donde más de 300 personas disfrutaron de la actuación. En ese mismo espacio se organizó además una masterclass con una decena de participantes.
La música también tuvo su hueco, con un concierto del Quinteto Elrond en la ermita del Humilladero. Otros enclaves como el Museo de Ávila, el Museo de La Santa o el Real Monasterio de Santo Tomás también abrieron con gran acogida del público.
Los transportes turísticos, el tranvía y el tuk tuk, completaron sus aforos, y los talleres y visitas guiadas en las Tenerías de San Segundo superaron los 200 participantes.
El teniente de alcalde de Turismo y Cultura, Carlos López, destacó que la iniciativa ha permitido que «tanto abulenses como visitantes hayan podido conocer de forma diferente los espacios patrimoniales» de la ciudad, y subrayó que las Noches del Patrimonio forman ya parte de una programación «consolidada» que hace del mes de septiembre «un atractivo singular» para Ávila.
Una cita que, edición tras edición, reafirma que la mejor manera de redescubrir una ciudad a veces es hacerlo de noche.



