En Menorca comprar una vivienda nueva es, en la práctica, casi imposible. Los últimos datos del notariado revelan que entre julio de 2025 y junio de 2026, municipios como Alaior cerraron el cien por cien de sus compraventas con viviendas de segunda mano. En Maó el porcentaje rozó el 99,7 por ciento, en Sant Lluís el 99,07 y en Es Castell el 97,14.

Estas cifras contrastan con la media estatal, donde la vivienda usada representa el 91,3 por ciento de las operaciones, y con la balear, que se sitúa en el 91,46 por ciento. Es decir, Menorca supera en hasta nueve puntos porcentuales a la media del país y de las islas, una diferencia que deja al descubierto el grave déficit de construcción que arrastra la isla desde hace años.
Desde el sector inmobiliario no ocultan su preocupación. Daniel Fernández, delegado en la isla del Colegio Oficial de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Balears, es tajante: «Hace al menos 18 años que no construimos nada en municipios como Alaior». Fernández lamenta que nadie anticipó las consecuencias del creciente interés comprador, especialmente el extranjero: «No se tuvo la previsión de empezar a construir obra nueva, no para poner más cemento, sino simplemente por necesidad».
Este parón constructor llega en un momento en que la población de Menorca no para de crecer. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística de julio pasado, la isla cuenta con 103.588 habitantes, frente a los 95.930 que tenía en el mismo mes de 2020. En apenas seis años, la isla ha sumado casi ocho mil nuevos residentes sin que la oferta de vivienda haya respondido a esa demanda.
La consecuencia más directa es el mantenimiento de precios muy elevados en el mercado de segunda mano. Al no existir alternativa en obra nueva, los compradores se ven empujados hacia un parque residencial envejecido y escaso, lo que alimenta la tensión en los precios.
Hay, eso sí, alguna señal de cambio en el horizonte. El Colegio Oficial de Arquitectos de Balears ha registrado un aumento de más del 50 por ciento en los proyectos visados para bloques plurifamiliares. Entre junio de 2025 y junio de 2026 se han visado 251 viviendas no protegidas de iniciativa privada. Sin embargo, estos proyectos aún no han llegado al mercado, y mientras tanto, el menorquín que busca un hogar sigue teniendo una sola opción: lo que ya existe.



