Siete años de espera: el novio de Ana Buza se sienta ante el jurado que debe decidir si la mató en la A-4

La Audiencia de Sevilla abre esta semana el juicio con jurado popular por la muerte de la joven Ana Buza, fallecida la madrugada del 7 de septiembre de 2019 al caer de un vehículo en marcha conducido por su entonces pareja en el tramo de la autovía A-4 a su paso por Carmona. Siete años después de aquella noche, la familia de Ana busca justicia ante un tribunal que deberá resolver una pregunta que lo cambia todo: ¿fue un accidente o un asesinato?

Siete años de espera: el novio de Ana Buza se sienta ante el jurado que debe decidir si la mató en la A-4

El acusado, identificado como R.V.P., tenía 25 años cuando ocurrieron los hechos. La Fiscalía le atribuye un delito de homicidio imprudente y solicita tres años de prisión, argumentando que conducía a 117 kilómetros por hora en una zona limitada a 80 y que la joven cayó del turismo durante una situación de tensión entre ambos.

Muy distinta es la postura de los padres de Ana, Antonio Buza y su mujer, que ejercen la acusación particular y exigen 20 años de cárcel por asesinato. Para ellos, su hija fue atropellada intencionadamente, y llevan años reclamando que la justicia así lo reconozca.

El juicio arranca con la constitución del jurado popular y las alegaciones previas. Las comparecencias testificales de los progenitores están fijadas para el 22 de septiembre.

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Quienes les conocen aseguran que afrontan el proceso fuertes, sostenidos por un amplio apoyo social. Confían además en que la Fiscalía cambie de posición durante la vista y se sume a su tesis de asesinato una vez que se despliegue la prueba.

Y es que la familia prevé presentar evidencias sobre una situación previa de acoso y malos tratos en la relación. Entre ellas, el testimonio de una amiga de Ana que llegó a llamar al 016, el teléfono de atención a víctimas de violencia de género, alertada por el comportamiento del acusado antes de aquella madrugada en la que la joven le pidió que la llevara desde Lora del Río hasta su piso de estudiantes en Sevilla capital.

El viaje se realizó en el vehículo del padre del acusado, con este al volante y Ana en el asiento trasero derecho. Nunca llegó a su destino.

Los padres de Ana Buza han dejado claro que, si el resultado del juicio no les satisface, están dispuestos a agotar todas las vías legales posibles, incluida la denuncia ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en Estrasburgo. Para ellos, el sistema penal ha fallado a su hija desde el principio.