Robles centenarios talados en Ferreras de Abajo: los ecologistas acusan a la Junta de arrasar el monte con la excusa de los incendios

La asociación Ecologistas Zamora ha denunciado públicamente la tala de decenas de robles y fresnos adultos en el municipio zamorano de Ferreras de Abajo, en lo que califica como un «desastre medioambiental» cometido bajo el pretexto de la prevención de incendios forestales. La organización ha pedido explicaciones tanto a la Junta de Castilla y León como al Ayuntamiento local y exige la paralización inmediata de los trabajos.

Robles centenarios talados en Ferreras de Abajo: los ecologistas acusan a la Junta de arrasar el monte con la excusa de los i

Según la asociación, no se trata de un caso aislado, pero sí de uno de los más graves registrados este año en la provincia. Los árboles afectados eran ejemplares dispersos en una amplia superficie y sin alta densidad arbórea, lo que, a juicio de los ecologistas, cuestiona la aplicación de la normativa forestal vigente en la comunidad.

La ley establece que, cuando el material desbrozado supera las 100 toneladas, es obligatorio solicitar los permisos correspondientes. Sin embargo, Ecologistas Zamora asegura que dichas autorizaciones no habrían existido, pese a que cada uno de los árboles talados podría aportar por sí solo más de ocho toneladas de material vegetal. Ante esta situación, el Partido Socialista, a través de uno de sus concejales, ya ha puesto los hechos en conocimiento del Servicio Territorial de Medio Ambiente de Castilla y León.

Noticias de Zamora en tu WhatsAppGratis, sin registros y sin que nadie vea tu número.
Unirme al canal

La denuncia va más allá de la cuestión burocrática. Algunos propietarios de terrenos afectados habrían comprobado cómo robles de gran antigüedad, incluidos ejemplares centenarios, fueron cortados sin su autorización y, presuntamente, invadiendo propiedades privadas. De confirmarse estos extremos, la asociación no descarta presentar una denuncia formal.

Ecologistas Zamora subraya que la normativa permite los trabajos de desbroce para crear anillos de protección contra el fuego, pero siempre sin alterar la estructura del arbolado existente. Eliminar árboles maduros, argumentan, supone un grave daño para la biodiversidad y no cuenta con respaldo científico como medida eficaz frente a los grandes incendios forestales.

La organización también ha reclamado el precintado de la madera extraída, al haber recibido indicios de que podría destinarse a la producción de biomasa. En ese caso, exige que se aclare quién es el titular de esa madera, con qué autorización se pretende retirar y cuál será su destino final.

Zamora espera ahora la respuesta de las administraciones implicadas.