La Audiencia Provincial de Palma ha sido escenario de un juicio que ha vuelto a poner el foco sobre Son Banyà, el conocido asentamiento de la periferia de Palma históricamente ligado al tráfico de drogas. La nuera de la conocida como «la Paca», una de las figuras más asociadas a ese enclave, ha admitido ante el tribunal su papel en la introducción de cinco kilos de cocaína en el barrio.

La confesión ha llegado en el marco de un acuerdo con la Fiscalía al que se han sumado cinco de los seis acusados que se sentaban en el banquillo. Este tipo de pactos, habituales en causas de narcotráfico, permiten rebajar las penas a cambio de reconocer los hechos y evitar así un juicio oral completo.
Según lo declarado, la acusada asumió haber transportado y metido en Son Banyà una cantidad de cocaína nada despreciable: cinco kilogramos, un volumen que apunta a una operación de distribución de cierta envergadura, más allá del simple consumo o pequeño trapicheo.
El caso vuelve a recordar a los vecinos de Palma que Son Banyà sigue siendo un punto de atención para las fuerzas de seguridad y la justicia. A pesar de los operativos policiales que se han sucedido en los últimos años en la zona, las redes de suministro continúan operando y llegando a los tribunales de forma periódica.
La figura de «la Paca» lleva décadas asociada a ese espacio, y el hecho de que ahora sea un familiar directo quien se siente en el banquillo da continuidad a una historia que no parece tener un punto y final definitivo.
El único acusado que no ha llegado a un acuerdo con la acusación pública deberá enfrentarse al juicio en su totalidad, pendiente aún de resolución.
El tribunal deberá ahora ratificar o no los pactos alcanzados, aunque en la práctica estos acuerdos suelen ser aceptados por los jueces cuando se consideran proporcionales a la gravedad de los hechos.
La sociedad palmesana, cansada de ver cómo el problema del narcotráfico en zonas marginales se enquista año tras año, espera que las condenas sirvan como mensaje claro de que la justicia no mira hacia otro lado.



