El Ayuntamiento de Santander ha excluido a una empresa vinculada a la constructora Rucecan de un contrato para rehabilitar la Dársena de Molnedo, cuya licitación ascendía a 1,1 millones de euros. La decisión, recogida en un acta de la mesa de contratación del pasado 28 de agosto, sitúa a Copsesa como nueva propuesta para llevarse el contrato por un importe de 1.023.070 euros, IVA incluido.

La empresa afectada, Europea de Ingeniería y Obra Civil, era la mejor valorada en un primer momento. Sin embargo, la mesa de contratación detectó que justificaba su solvencia apoyándose en los medios de Rucecan, compañía directamente implicada en el escándalo del ‘caso Obras Públicas’.
La resolución deja claro que no se puede permitir a Europea que sustituya a Rucecan por otra empresa, ya que los medios de esta última formaban parte de la valoración técnica de la oferta. Hacerlo, según concluye la mesa, alteraría la igualdad de trato y la competencia entre las empresas licitadoras.
Fuentes municipales apuntan que Europea es la única empresa vinculada a la trama que ha intentado optar a nuevos contratos con el consistorio. El resto de compañías implicadas, La Encina, Api Movilidad y Cannor, no han presentado ofertas en procesos de licitación municipal. Aun así, la empresa excluida todavía tiene abierta la vía del recurso.
Este caso se encuadra en un escándalo que ya tuvo consecuencias judiciales y administrativas. El ‘caso Obras Públicas’ se saldó con la condena del exjefe de Carreteras de la Consejería, Miguel Ángel Diez, y su mujer, y con la inhabilitación de los cuatro empresarios involucrados para acceder a contratos y subvenciones públicas. La prohibición, no obstante, recaía sobre las personas físicas y no sobre las sociedades que dirigían, lo que obligó al Gobierno de Cantabria a analizar el control efectivo de cada empresa.
Fruto de ese análisis, Rucecan y La Encina quedaron vetadas de las contrataciones del Gobierno regional. Cannor y Api Movilidad, en cambio, pudieron seguir operando con la administración al constatarse que sus condenados ya no mantenían el control real de las compañías.
La obra de la Dársena de Molnedo, que iba a arrancar tras el verano, contempla la renovación de más de 5.000 metros cuadrados en Puertochico. El proyecto busca recuperar la esencia portuaria del malecón, mejorar la accesibilidad y ordenar los distintos usos del espacio, desde el peatonal hasta el náutico y deportivo.



