La tecnología se pone al servicio de la memoria en Valladolid. Un equipo de investigadores de la Universidad de Cantabria ha iniciado trabajos de prospección en la sección civil del cementerio de El Carmen para intentar localizar cuatro fosas comunes de la Guerra Civil que permanecen sin encontrar desde hace casi noventa años.

Los especialistas utilizan un georradar, un dispositivo no invasivo que permite analizar la estructura del subsuelo sin necesidad de remover el terreno. En esta primera fase recorrieron alrededor de 1.000 metros cuadrados en una tarea que exige precisión y paciencia: los investigadores avanzan en líneas paralelas separadas apenas 20 centímetros, guiados por una cuerda colocada sobre el suelo.
Julio del Olmo, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Valladolid, explicó que el objetivo es comprobar si bajo esa parcela permanecen los restos de cerca de 200 víctimas de la represión de 1936. «Hasta que no acabe el trabajo no se puede confirmar si hay alteraciones susceptibles de indicar la existencia de fosas comunes», señaló.
La zona estudiada corresponde a la ampliación del cementerio realizada en 1935. Tras el golpe de Estado del año siguiente, ese espacio dejó de recibir enterramientos ordinarios, lo que lo convierte en un área menos alterada que otras partes del recinto. Sin embargo, el principal obstáculo no es el tiempo transcurrido sino la ausencia de documentación. Existe un libro de registro de entrada de cadáveres, pero ningún plano que indique dónde fueron abiertas las fosas.
Esa laguna ha obligado a reconstruir la historia a través de los testimonios de familiares, que hasta ahora han sido la clave para localizar otras sepulturas colectivas. Gracias a esos recuerdos, la ARMH de Valladolid ya recuperó los restos de 383 víctimas en seis fosas del cuadro 58 del mismo cementerio.
Una vez concluida la prospección, la Universidad de Cantabria elaborará un informe técnico. Si los datos apuntan a la presencia de fosas, la asociación dará el siguiente paso: traer una excavadora y abrir trincheras en las zonas señaladas. Si no hay indicios suficientes, el trabajo se detendrá ahí.
Mientras tanto, el subsuelo de El Carmen guarda su silencio. Y las familias de aquellas aproximadamente 200 personas, enterradas en agosto de 1936, siguen esperando una respuesta.
Más noticias de Valladolid
Los fichajes del Valladolid, de adorno: Escribá sigue tirando de los de siempre cinco jornadas después
La Victoria se renueva: un solar entre las calles Dársena y Saturno acogerá 40 nuevas viviendas y una plaza pública
Un hombre de 60 años queda atrapado en su furgoneta tras una violenta colisión con un camión en el Pinar de Antequera