La Guardia Civil desmantela una red de tráfico de drogas en Roa y La Horra en una operación que continúa abierta

La Guardia Civil ha llevado a cabo esta semana una contundente operación antidroga en la comarca de la Ribera del Duero, al sur de la provincia de Burgos, con registros simultáneos en los municipios de Roa y La Horra que han resultado en los primeros detenidos y en la incautación de cantidades significativas de diversas sustancias estupefacientes.

La Guardia Civil desmantela una red de tráfico de drogas en Roa y La Horra en una operación que continúa abierta

Los agentes actuaron desde primeras horas de la mañana del miércoles con un amplio dispositivo que incluyó varios registros domiciliarios en Roa, localidad donde se concentró la mayor parte de la actividad policial y donde se realizaron las primeras detenciones. La operación, según las fuentes consultadas, continúa abierta, por lo que no se descarta que haya nuevas diligencias en los próximos días.

En La Horra, la Guardia Civil intervino en una vivienda ubicada en pleno centro del municipio, a escasos metros del Ayuntamiento. Tras el operativo, en el exterior de la casa podían apreciarse restos de cristales y otros materiales. Los vecinos de la localidad describieron una escena inusual para un pueblo pequeño: agentes armados y con el rostro cubierto acordonaron la calle durante horas para impedir el paso de cualquier persona.

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«Iban armados y con la cara tapada», relataba un habitante del pueblo. Otra vecina explicaba que el inquilino de la vivienda intervenida era una persona que anteriormente había residido en Roa y que llevaba un tiempo considerable viviendo en La Horra. «En un pueblo como este es difícil no enterarse de estas cosas, cerraron la calle entera», añadía.

En Roa, la reacción de los residentes mezcló alivio y frustración. Algunos vecinos aseguran que la actividad relacionada con el tráfico de drogas era un secreto a voces en la localidad. «Aquí hay mucha droga y nadie hace nada», lamentaba uno de ellos, que reconoció que es habitual ver a personas trapicheando en plena calle. Sin embargo, celebró que las fuerzas de seguridad hayan actuado finalmente para atajar lo que muchos consideran una lacra social que lleva demasiado tiempo instalada en la comarca.

La operación pone de manifiesto que la Ribera del Duero no escapa a la expansión del narcotráfico hacia municipios rurales, una tendencia que preocupa a las autoridades y que exige una respuesta sostenida más allá de los operativos puntuales.