El Racing planta cara al Barça en el Camp Nou con un plan arriesgado que no logró frenar la goleada

El Racing de Santander visitó el Camp Nou este jueves con una apuesta táctica tan sorprendente como valiente. José Alberto López presentó un once inédito que dejó boquiabiertos a propios y extraños, y que generó todo tipo de debates entre la afición verdiblanca antes incluso de que sonara el pitido inicial.

El Racing planta cara al Barça en el Camp Nou con un plan arriesgado que no logró frenar la goleada

Tres centrales, una línea de cinco en defensa, dos mediocentros de corte defensivo y la inesperada reaparición del capitán Íñigo Sainz-Maza, que debutaba además en Primera División con el Camp Nou como escenario. También regresaron Arana y un casi desconocido Villalibre, en una alineación que lo decía todo sobre la intención del técnico: aguantar el tipo y no morir en el intento.

El plan tenía su lógica. Con un Barcelona que está resultando intratable esta temporada, ir a disputarle el balón en su propio feudo habría sido una quimera. La idea, según se pudo leer entre líneas, pasaba por resistir los primeros minutos, mantenerse con vida en el marcador y soltar la artillería en el tramo final del encuentro.

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Pero el fútbol pocas veces obedece los guiones. En el primer minuto, el Barcelona ya disparaba entre los tres palos. En el segundo, lo intentaba de nuevo. Y lo que comenzó como un ejercicio de contención terminó convirtiéndose en una tarde para olvidar en el marcador, aunque no del todo en lo deportivo.

Porque el Racing, incluso atrincherado en su área, no renunció a su identidad. Presionó en campo contrario, buscó el balón y tuvo momentos de peligro. Agirrezabala, bajo los palos, protagonizó una de las imágenes del partido al detener un penalti lanzado por Lamine Yamal.

La hinchada verdiblanca, que ya canta aquello de ver al Racing campeón, sabe que para llegar arriba hay que pasar también por estas noches. Partidos en los que la épica no alcanza, pero la dignidad sí.

El resultado no acompañó, pero el equipo dejó claro que tiene carácter. Y eso, en una cancha como el Camp Nou, no es poco.