El Ademar encadena dos derrotas en casa y la afición teme lo peor tras el tropiezo ante Cuenca

El Abanca Ademar sumó su segunda derrota consecutiva en el inicio de la Liga Asobal al caer este domingo en el Palacio de los Deportes Urbano González ante el REBI Balonmano Cuenca por 32-35. Un resultado que deja al conjunto leonés con cero puntos tras dos jornadas y una sensación muy preocupante entre su afición.

El Ademar encadena dos derrotas en casa y la afición teme lo peor tras el tropiezo ante Cuenca

El partido arrancó sin fluidez por ambos lados, con un marcador muy igualado durante los primeros compases. Los de Luis Puertas incluso llegaron a ponerse por delante gracias a Gonzalo Pérez, pero la ventaja duró poco. A medida que avanzó el primer tiempo, los manchegos tomaron el control ante la escasa producción ofensiva local.

El momento más desmoralizador llegó en el minuto 15, cuando Cuenca se quedó con cinco jugadores en pista por las exclusiones de Moscariello y Matos de la Paz. Una superioridad numérica que el Ademar no supo aprovechar en absoluto. Para colmo, Wasiak también fue excluido, y el equipo leonés seguía sin sacar partido de las situaciones favorables.

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El descanso llegó con un 15-20 en el marcador, con una diferencia que en algunos momentos tocó los siete goles. Solo los tantos de Gonzalo Pérez maquillaron un primer tiempo muy por debajo de lo esperado.

En la segunda parte, el Ademar intentó reaccionar y llegó a recortar hasta los tres goles de distancia. Pero la reacción fue flor de un día. Un parcial de 1-4 volvió a abrir la brecha y Luis Puertas se vio obligado a gastar su último tiempo muerto con más de un cuarto de hora por delante.

La épica asomó con el 31-33 a poco más de un minuto para el final, con Gonzalo Pérez y Juan Castro como grandes protagonistas del intento de remontada. Entre ambos sumaron 21 de los 32 goles del equipo. Sin embargo, los aciertos de Cuenca en los dos últimos ataques cerraron cualquier puerta a la esperanza leonesa.

El Palacio vivió una tarde de desazón. La afición marista observó con resignación cómo su equipo volvía a sucumbir en casa, y los temores a una temporada muy complicada empiezan a instalarse en el ambiente. El Ademar necesita encontrar respuestas cuanto antes si no quiere que el inicio de curso se convierta en una losa difícil de levantar.