Si tienes pensado renovar el baño, cambiar la cocina o arreglar la fachada de tu vivienda en Segovia, más te vale armarte de paciencia. El plazo de espera para comenzar cualquier reforma, por pequeña que sea, se ha disparado hasta los cinco o seis meses. Un tiempo de espera que ya no distingue estaciones: el atasco es continuo durante todo el año.

El principal culpable no es el exceso de demanda, aunque esta también ha crecido con fuerza. El verdadero problema está en la escasez de mano de obra. Albañiles, fontaneros, electricistas y otros profesionales del ramo escasean en la provincia, y las empresas constructoras no dan abasto para atender todos los encargos que reciben.
Javier Carretero, presidente de la Asociación Provincial de Industrias de la Construcción en Segovia, lo resume con claridad: si una empresa cuenta con cinco trabajadores en vez de quince, el ritmo de avance se reduce drásticamente. Y encontrar a esos profesionales que faltan es hoy por hoy casi imposible.
El boom del mercado del alquiler ha echado más leña al fuego. Muchos propietarios han optado por comprar pisos para rehabilitarlos y ponerlos en alquiler, una operación que resulta cada vez más rentable. No en vano, el precio del alquiler en Segovia capital se ha duplicado respecto a los niveles anteriores a la pandemia, lo que anima a nuevos inversores a entrar en el mercado y solicitar reformas integrales.
A esto se suman las obras en primeras y segundas residencias que los segovianos suelen concentrar en verano, aprovechando las vacaciones o el periodo más seco del año para acometer trabajos en tejados, fachadas y estancias interiores. El resultado es una lista de espera que se acumula mes tras mes sin visos de mejorar a corto plazo.
Hace apenas unos años, una reforma de baño podía resolverse en quince días o un mes. Hoy ese mismo trabajo exige una espera de casi medio año antes de que el primer operario cruce la puerta. Y esa demora tiene consecuencias directas también en los presupuestos, que se encarecen ante la menor disponibilidad de profesionales.
La situación, según los propios constructores, no tiene solución inmediata a la vista. El sector necesita incorporar nuevos trabajadores con urgencia, pero atraer talento a este tipo de oficios sigue siendo uno de los grandes retos pendientes del mercado laboral en Segovia y en el conjunto del país.
