Las constructoras de Segovia se enfrentan a un problema inesperado: conseguir andamios. Lo que antes era un trámite sencillo se ha convertido en una carrera de obstáculos, con listas de espera de entre cinco y seis meses que están poniendo en jaque los plazos de decenas de obras en la provincia.

La causa principal es el fuerte repunte de los trabajos de rehabilitación de fachadas en edificios de la capital. Barrios como San Millán y El Salvador, afectados por programas de regeneración urbana, acumulan andamios instalados durante meses. Lo mismo ocurre en vías tan céntricas como la avenida Vía Roma, la calle San Gabriel, la Calle Real o Santa Eulalia, donde estas estructuras metálicas se han convertido en parte habitual del paisaje urbano.
Javier Carretero, presidente de la Asociación Provincial de Industrias de la Construcción de Segovia (Apic), lo resume con claridad: «Venimos de una época en la que no han hecho demasiada falta y ahora empiezan a repuntar bastante». El problema es que los andamios, a diferencia de otro material de obra, permanecen instalados durante meses en cada proyecto de rehabilitación, lo que reduce drásticamente la disponibilidad para otros trabajos.
Ante este escenario, algunas empresas constructoras han optado por una solución tan costosa como necesaria: comprar sus propios andamios. Una inversión importante que hasta hace poco casi nadie consideraba. «Antes prácticamente nadie los compraba; el 90% de las empresas los alquilaba porque se utilizaban para actuaciones muy concretas y durante poco tiempo», señala Carretero.
La situación es diferente a la que viven otras provincias de Castilla y León como Burgos o Salamanca, donde la escasez se debe al cierre de grandes empresas del sector. En Segovia, las empresas de alquiler de andamios se mantienen e incluso ha llegado una nueva, pero la demanda ha superado con creces la oferta disponible.
La falta de material no solo retrasa obras, sino que también encarece los proyectos. Algunas constructoras se ven obligadas a buscar soluciones de última hora que incrementan los costes y reducen la rentabilidad. Una situación que Carretero compara con el mercado de las grúas: equipos que prácticamente nadie compra, pero que cuando escasean generan un serio problema para toda la cadena de producción.
El auge de la rehabilitación en Segovia es, paradójicamente, una buena noticia para el sector. Pero nadie había previsto que el andamio, el elemento más básico de una obra, se convertiría en el cuello de botella que frena el ritmo de la construcción en la provincia.
