Castilla y León ha declarado oficialmente la situación de alerta por riesgo meteorológico de incendios forestales para los días 19, 20, 21 y 22 de julio. La resolución, publicada este viernes en el Boletín Oficial de la Comunidad, entra en vigor a las 0.00 horas del domingo y se extenderá hasta las 23.59 del miércoles. Ávila, por su ubicación en el sur de la región, se encuentra entre las provincias más expuestas.

El detonante de la alerta es una combinación meteorológica especialmente peligrosa: una DANA situada al noroeste de la Península Ibérica, una dorsal anticiclónica y la entrada de una masa de aire continental de origen sahariano que afectará de forma intensa a la región durante esos cuatro días.
Las temperaturas previstas para la provincia superarán los 36 y 38 grados, con puntas que en las zonas del sur podrían alcanzar los 39 grados. Pero el calor no es el único factor de riesgo. La humedad relativa descenderá a niveles extremadamente bajos, con mínimas que podrían situarse entre el 5 y el 10 por ciento. Incluso durante la madrugada, la humedad no lograría recuperarse por encima del 25 o 30 por ciento. A ello se suman rachas de viento que en áreas del sureste regional podrían superar los 50 kilómetros por hora.
Con este escenario, el índice de peligro de incendios forestales de la AEMET se situará en niveles extremos o muy altos durante todo el periodo. Las autoridades consideran que el riesgo de ignición y la capacidad de propagación del fuego serán significativamente más elevados de lo habitual.
Para hacer frente a esta situación, la resolución establece una serie de prohibiciones que afectan directamente a los ciudadanos. Queda prohibido encender fuego en el monte, en espacios abiertos, en zonas recreativas y de acampada, incluso en aquellas que disponen de instalaciones habilitadas para ello. También se prohíbe el uso de barbacoas al aire libre, el empleo de material pirotécnico y el lanzamiento de cohetes o artificios de cualquier tipo.
Además, la maquinaria que genere chispas, fuego o descargas eléctricas tiene vetado su uso en el monte y en un perímetro de 400 metros a su alrededor, salvo en trabajos de emergencia debidamente comunicados a los servicios de medio ambiente.
Los vecinos de Ávila deben extremar la precaución durante los próximos días y evitar cualquier actividad que pueda originar un incendio. El monte abulense es especialmente vulnerable cuando las condiciones meteorológicas se vuelven tan adversas como las que se esperan esta semana.
