El antiguo Hospital Verge del Toro de Maó tiene un futuro trazado: convertirse en un moderno centro sociosanitario especializado en la atención a personas con enfermedades crónicas avanzadas y complejas. Un proyecto que afecta directamente a 2.500 residentes de la isla.

Esa es la cifra que maneja el IB-Salut para identificar a los potenciales beneficiarios de este nuevo recurso sanitario. Se trata de pacientes encuadrados en dos categorías: los llamados PCA, pacientes crónicos avanzados, y los PCC, pacientes crónicos complejos. Dos perfiles que hasta ahora no contaban en Menorca con unas instalaciones específicas y adaptadas a sus necesidades.
El nuevo centro se situará en un espacio intermedio entre el hospital de agudos, la atención primaria y el domicilio. Su objetivo es claro: evitar ingresos hospitalarios innecesarios, prevenir que los pacientes vuelvan a ingresar poco después de recibir el alta, facilitar una recuperación más segura y fomentar la autonomía de las personas atendidas.
El enfoque será multidisciplinar, orientado especialmente a personas mayores con fragilidad, varias enfermedades simultáneas o con deterioro funcional que tenga posibilidades de mejora. La atención, según el IB-Salut, será integral y adaptada a cada caso.
El edificio mantendrá su emblemática fachada histórica, símbolo durante casi medio siglo de la sanidad menorquina, pero su interior se transformará en instalaciones modernas pensadas para los retos que plantea el envejecimiento de la población y el aumento de la cronicidad compleja en la isla.
No obstante, los vecinos y pacientes que esperan este recurso tendrán que aguardar algo más. Las obras, que han sufrido notables retrasos, no se reanudarán hasta bien entrado el año 2027.
Mientras tanto, el sistema sanitario de Menorca sigue trabajando para responder a una realidad demográfica que no da tregua: cada vez hay más personas mayores con patologías crónicas que requieren una atención especializada, continua y coordinada, difícil de cubrir únicamente desde la consulta del médico de familia o desde una cama de hospital convencional.
El Verge del Toro lleva años en el centro del debate sanitario de la isla. Su reconversión en centro de atención intermedia es, para muchos, una de las respuestas más necesarias y esperadas de la sanidad pública menorquina.
