Los propietarios de Binissafúller Playa dan un paso más en su batalla contra la torre de telecomunicaciones de 23 metros que se levantó junto al Restaurante Txoko, y ahora proponen soluciones concretas para lograr su traslado.

La comunidad de Binissafúller presiona para trasladar la polémica torre de telecomunicaciones y propone un emplazamiento alte

En una asamblea celebrada este miércoles, muy concurrida y a la que acudió la propia alcaldesa de Sant Lluís, Loles Tronch, la asociación de propietarios presentó un posible emplazamiento alternativo: un punto junto al depósito de agua que conecta Binidalí con Cap d’en Font, zona que el propio municipio cedió hace un año para que IB Digital instale allí un nuevo centro de telecomunicaciones.

Según defienden la presidenta, Desiré Olives, y el portavoz Clemente Junqueras, ese enclave «encajaría a la perfección» para reunir todas las infraestructuras de telecomunicaciones del sur de la isla, sin impacto paisajístico y sin los riesgos para la salud pública que, a su juicio, genera la ubicación actual.

Los vecinos dejan claro que no se oponen al servicio de telecomunicaciones en sí. «No estamos en contra de que se ofrezca el servicio, solo pedimos que se sitúe en el emplazamiento adecuado», insisten.

Noticias de Menorca en tu WhatsAppGratis, sin registros y sin que nadie vea tu número.
Unirme al canal

La torre fue instalada por Totem Towerco Spain en virtud de un acuerdo con Kingdom Creations, la empresa que explota el Txoko y que tiene alquilada la parcela a Caixabank, propietaria del terreno. Tras meses de consultas jurídicas, los propietarios creen que la relación contractual de Caixabank con Kingdom Creations les abre una vía legal para presionar por el cambio de ubicación.

Un resquicio que no descarten aprovechar, aunque su voluntad declarada es alcanzar un acuerdo «entre todas las partes». La propia empresa instaladora, Totem, firmó recientemente una adenda en la que se muestra dispuesta a estudiar una ubicación alternativa, siempre que cumpla los requisitos técnicos necesarios y se cubran los costes del traslado.

Para financiar ese cambio, los propietarios ya han analizado varias opciones que trasladarán próximamente al Ayuntamiento. Al consistorio también le piden que proponga al menos dos ubicaciones alternativas más, ya que consideran que esa es su responsabilidad.

Por último, la asociación lanza un aviso al conjunto de la isla: si la normativa estatal vigente ha permitido que esto suceda en Binissafúller, podría repetirse en cualquier otro rincón de Menorca. Por eso reclaman también una revisión de esa legislación. «Esto es Menorca, no Madrid», concluyen.