La guerra entre los empresarios de la Plaça des Born de Ciutadella y el equipo de gobierno municipal ha escalado un peldaño más. El colectivo Ciutadella Viva, que agrupa a comerciantes, vecinos y particulares que han llevado al Ayuntamiento ante los tribunales por la peatonalización de la plaza, acusa ahora a la alcaldesa Maria Jesús Bagur y a su equipo de mentir sobre el proceso de negociación y les exige que pidan disculpas públicas.

Los comerciantes de Es Born rompen con el Ayuntamiento de Ciutadella y exigen disculpas a la alcaldesa

El detonante ha sido la versión ofrecida por el Consistorio tras romperse las conversaciones entre ambas partes. Según los demandantes, esa versión «no se corresponde con la realidad de los hechos» y califican de «falta de respeto» que el Ayuntamiento solo haya buscado el diálogo después de que la Justicia interviniera, cuando tuvo tres años para hacerlo antes.

Los empresarios recuerdan que durante todo ese tiempo el Consistorio «dio la espalda a cualquier propuesta de consenso, rechazando sistemáticamente todas las alternativas planteadas». Para ellos, el diálogo real debe producirse antes de imponer decisiones y siempre dentro de la legalidad.

Sobre los puntos concretos del proceso negociador que el Ayuntamiento hizo públicos, los demandantes desmienten varios de ellos. Aseguran que es «completamente falso» que pretendieran devolver los taxis a su antigua ubicación y critican que se presente el bus lanzadera como una gran solución cuando, tras un año en funcionamiento, el servicio ha resultado «claramente deficitario».

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También cuestionan el argumento de la inseguridad que maneja el Consistorio para rechazar un carril de circulación alrededor de la plaza. Señalan que actualmente ya circulan vehículos, transportistas y vecinos junto a las terrazas mediante autorizaciones municipales, lo que consideran una postura «contradictoria».

En cuanto a las posibles indemnizaciones por los perjuicios económicos sufridos, los afectados denuncian que el Ayuntamiento nunca permitió abrir un proceso de valoración, por lo que «no se puede alegar falta de documentación cuando previamente se ha impedido debatirla».

La conclusión de Ciutadella Viva es contundente: quien ha bloqueado el diálogo ha sido el propio equipo de gobierno, ya que no existe «una sola propuesta alternativa aceptada». Por ello, reclaman que se asuman responsabilidades y que la alcaldesa pida disculpas por la gestión de un proyecto que ha terminado, inevitablemente, en los juzgados.

El futuro de la Plaça des Born queda así en manos de la Justicia, con dos posturas irreconciliables y una ciudad dividida por una de las decisiones urbanísticas más polémicas de los últimos años en Menorca.