La junta de gobierno del Ayuntamiento de Oviedo ha dado luz verde a la continuidad provisional de las obras del nuevo Centro Social Integrado de Ventanielles mientras se tramita un segundo modificado del contrato. La decisión busca proteger la financiación europea comprometida y evitar que los plazos se escapen de las manos.

El contrato, adjudicado a la unión temporal de empresas formada por Sardalla Española y Construcciones Serrot por 6,89 millones de euros, lleva meses en ejecución y los trabajos se encuentran ya muy avanzados. Sin embargo, durante el desarrollo de las obras han surgido varias incidencias técnicas que obligan a introducir cambios respecto al proyecto original.
Entre las modificaciones previstas destacan el refuerzo de la protección pasiva contra incendios de la estructura metálica, la sustitución de parte de los sumideros de la terraza por canaletas lineales con rejilla metálica para mejorar el drenaje, y ajustes en la distribución interior del edificio. Las mamparas ganarán doble acristalamiento y se ampliarán las superficies opacas en varios despachos de la planta baja para instalar pantallas.
El cambio más relevante afecta al sistema de climatización. El Consistorio ha decidido sustituir el proyectado inicialmente por uno de volumen refrigerante variable, una tecnología más eficiente y más barata de instalar, que también reduce el consumo energético del edificio.
Además, el modificado recoge actuaciones derivadas de lo encontrado una vez arrancaron los trabajos: la demolición de un forjado sanitario que no coincidía con el proyecto, la modificación del sistema constructivo de un muro de contención por las características reales del terreno y la demolición de una cancha de baloncesto cercana para facilitar las maniobras de maquinaria y almacenamiento de materiales. El importe total de este segundo modificado asciende a 99.946 euros con IVA.
La urgencia no es caprichosa. Dos millones de euros de fondos europeos Next Generation están vinculados a la parte del centro social integrado, lo que impone unos plazos estrictos que el Ayuntamiento no puede permitirse incumplir. El propio expediente municipal advierte de la necesidad de resolver las incidencias «con la máxima celeridad para no comprometer los hitos temporales del contrato».
Las obras arrancaron en el verano de 2025 con la demolición del antiguo centro, que había quedado obsoleto. El nuevo edificio, de 2.800 metros cuadrados, albergará una unidad de servicios sociales, biblioteca, coworking y una zona para empleo. Las actuaciones complementarias, como el salón de actos y las unidades de Trabajo Social, que corre a cargo íntegramente del Consistorio, se prevén terminadas en 2027.



