El fuego arrasa los Arribes del Duero en una noche que Fermoselle no olvidará

Un devastador incendio forestal ha convertido en cenizas buena parte del entorno natural de Fermoselle y los Arribes del Duero, dejando a la comarca de Sayago en vilo durante una noche de angustia y máxima alerta.

El fuego arrasa los Arribes del Duero en una noche que Fermoselle no olvidará

Las llamas, que se extendieron con rapidez impulsadas por las condiciones meteorológicas, arrasaron masas de vegetación en uno de los espacios naturales más valiosos de la provincia de Zamora. El fuego avanzó sin dar tregua durante las horas nocturnas, obligando a los servicios de emergencia a mantener un despliegue constante sobre el terreno.

Los vecinos de Fermoselle y las localidades del alfoz vivieron momentos de gran tensión. Varias personas tuvieron que ser evacuadas de sus hogares ante el avance imparable del incendio, y la Cruz Roja desplegó un importante operativo en la capital zamorana para atender a los desplazados y prestarles la asistencia necesaria.

Los medios de extinción trabajaron sin descanso a lo largo de la noche. Decenas de efectivos terrestres y aéreos se movilizaron para intentar frenar el avance de las llamas en una zona de gran complejidad orográfica como son los Arribes del Duero, donde el terreno escarpado dificulta enormemente las labores de extinción.

El fuego no se limitó al entorno inmediato de Fermoselle. La comarca de Sayago también quedó marcada por las brasas, y localidades como Rábano de Aliste registraron sus propios focos activos, con el nivel de riesgo elevado al nivel 2 durante las horas más críticas de la emergencia.

Al amanecer, el paisaje que encontraron los vecinos fue desolador. Las fotografías tomadas en la zona mostraban extensiones de monte calcinado, árboles negros y un silencio roto únicamente por el ruido de los equipos de extinción que seguían trabajando para asegurar el perímetro.

Los Arribes del Duero, Espacio Natural Protegido y uno de los grandes atractivos turísticos y ecológicos de Zamora, han sufrido un golpe durísimo. La recuperación de este ecosistema único, conocido por sus cañones fluviales, su fauna y su singular microclima, será un proceso largo que puede llevar décadas.

Fermoselle, pueblo acostumbrado a la fortaleza, afronta ahora el reto de levantarse entre las cenizas con el apoyo de toda la provincia y con la esperanza de que la naturaleza, con el tiempo, vuelva a vestir de verde estas tierras castigadas por el fuego.