Una excavadora corta la luz a 4.000 vecinos del sur de Burgos durante casi una hora

Una máquina excavadora que realizaba obras privadas dañó este jueves un conductor eléctrico subterráneo de Iberdrola y dejó sin suministro a miles de hogares y negocios de la zona sur de Burgos. El incidente ocurrió a las 11.16 horas y afectó a unos 4.000 clientes de la distribuidora.

El daño se produjo en la infraestructura ubicada entre el centro de transformación La Ventosa y la calle María de Zayas. Los trabajos que lo provocaron eran ajenos tanto a Iberdrola como al Ayuntamiento de Burgos, según confirmaron ambas instituciones.

La respuesta fue rápida. Los equipos técnicos de la distribuidora, apoyados por el telecontrol de las instalaciones, lograron restablecer el suministro al 46% de los afectados en apenas tres minutos desde que se notificó el fallo. A las 11.47 horas, más de la mitad de los clientes ya tenían luz de nuevo.

A las 12.30 horas, el suministro quedó completamente restablecido en toda la zona sur. En total, la incidencia duró 51 minutos desde su inicio hasta la reposición completa del servicio.

El alcalde en funciones de Burgos, Juan Manuel Manso, quiso tranquilizar a la ciudadanía y subrayó que no hubo ningún incidente grave. Explicó que una empresa privada que operaba en la zona rompió parte de la canalización eléctrica subterránea durante sus trabajos.

Sin embargo, el apagón sí tuvo consecuencias visibles en las calles. Los Bomberos de Burgos tuvieron que intervenir en tres ocasiones para rescatar a personas que quedaron atrapadas en ascensores al irse la luz. Por su parte, la Policía Local desplegó un operativo de control del tráfico ante el fallo generalizado de los semáforos en la zona afectada.

La calle Madrid y otras vías del sur de la ciudad acusaron el corte durante los minutos en que el apagón fue total, generando molestias entre los vecinos y alterando la actividad habitual del barrio en plena mañana de un día laborable.

El suceso vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de las infraestructuras eléctricas subterráneas frente a las obras en la vía pública, y la importancia de coordinar con las distribuidoras cualquier actuación que pueda afectar al cableado enterrado bajo las calles de la ciudad.