Mazuela se moviliza para salvar un retablo del siglo XVII con una campaña de micromecenazgo

Los vecinos de Mazuela, un pequeño municipio burgalés de apenas 55 habitantes censados, han puesto en marcha una iniciativa ciudadana para recaudar fondos y restaurar el retablo de san Esteban, una obra de más de cuatro siglos de historia que hoy muestra las heridas del tiempo.

Mazuela se moviliza para salvar un retablo del siglo XVII con una campaña de micromecenazgo

La campaña de micromecenazgo arrancó el pasado lunes 27 de julio y permanecerá abierta hasta el próximo 5 de septiembre. El objetivo es alcanzar los 50.000 euros, con un mínimo de 40.000, aunque cualquier cantidad recaudada se destinará a la restauración independientemente de si se logra la meta final.

El retablo de san Esteban es el más grande de la iglesia local, también dedicada a este santo. Con 77 metros cuadrados de superficie, nació entre el final del Renacimiento y los inicios del Barroco, allá por 1603. La pieza cuenta con 25 imágenes policromadas y detalles en oro que hoy apenas pueden apreciarse en todo su esplendor.

El paso de los siglos ha dejado una factura visible: le faltan soportes y clavos, el humo de las velas ha ennegrecido sus figuras, y el polvo y las grietas han dañado la policromía. La restauradora Jennifer Romo, del taller Lilithxxa’s, ha sido quien ha tomado las riendas del proyecto junto a los vecinos, con el respaldo de la asociación Hispania Nostra. Los trabajos de recuperación, si el dinero lo permite, podrían durar cerca de cinco meses.

Todo ello se enmarca en el proyecto ‘Mazuela Ergo Sum’, que va mucho más allá de la restauración del retablo y plantea un verano lleno de actividades para dar vida al pueblo. El programa incluye desde concursos de dibujo y yincanas hasta una cencerrada, un concierto con los ojos vendados, una anticarrera de bicicletas o un desfile de novios con trajes de distintas épocas históricas.

Una de las iniciativas más llamativas es el aparcamiento solidario organizado para el 12 de agosto, día del eclipse total de sol. Por un precio desde 20 euros, los visitantes podrán aparcar en el municipio y contemplar el fenómeno astronómico con calma. Las 60 plazas disponibles ya acumulan reservas, incluso de personas llegadas del extranjero.

El proyecto espera además contar con una subvención de la Diputación de Burgos que complemente lo recaudado por los ciudadanos.

Mazuela quiere recuperar su joya patrimonial y, de paso, volver a sentir orgullo por ella. Como dicen sus propios vecinos, quieren reenamorarse de su retablo.