La tensión en el sector del taxi de Vitoria lleva semanas acumulándose y ahora ha encontrado una fecha concreta para explotar. La asociación AIDTTAX ha convocado paros parciales para los días 25 y 26 de julio en protesta contra el decreto que regula las guardias obligatorias, una medida que una parte importante de los taxistas de la ciudad rechaza de forma rotunda.

La convocatoria surge tras meses de desacuerdo entre los taxistas contrarios a este sistema de turnos y las administraciones implicadas en su regulación. Los profesionales agrupados en AIDTTAX consideran que el decreto impone condiciones que no se ajustan a la realidad del sector ni a sus intereses económicos y laborales.
Pese al paro, la asociación ha querido tranquilizar a los ciudadanos asegurando que el servicio de taxi en Vitoria quedará garantizado durante esos dos días. Esto significa que, aunque habrá una reducción notable de vehículos en circulación, los vecinos que necesiten desplazarse podrán seguir contando con el servicio.
La elección de esas fechas no parece casual. Finales de julio es un momento de alta demanda en la ciudad, con movimiento de viajeros, turistas y ciudadanos que se desplazan antes de las vacaciones de agosto. Realizar el paro en ese contexto busca precisamente que el impacto sea visible y que el mensaje llegue con claridad a quienes deben tomar decisiones.
Este conflicto pone de relieve una fractura que existe dentro del propio colectivo. No todos los taxistas de Vitoria comparten la postura de AIDTTAX, y la implantación del decreto de guardias ha abierto un debate sobre cómo debe organizarse el servicio en una ciudad que, como tantas otras, trata de equilibrar la disponibilidad del transporte con las condiciones de trabajo de sus profesionales.
Lo que está claro es que los taxistas movilizados no tienen intención de dar marcha atrás sin obtener respuestas concretas. La presión irá en aumento si las partes implicadas no abren una vía de diálogo real antes de que lleguen esas fechas.
Los próximos días serán clave para saber si la convocatoria se mantiene o si hay algún acercamiento de última hora que logre desactivar el conflicto.



