Un galeno de 52 años con segunda residencia en Es Castell ha denunciado públicamente la atención que recibió el pasado sábado en el servicio de Urgencias del Hospital Mateu Orfila después de sufrir un accidente doméstico que le causó un corte profundo en la mano.

El hombre, obstetra de profesión que trabaja en un laboratorio, se lesionó al manipular una vidriera en su domicilio. Un cristal le seccionó parte del dorso de la mano, por lo que fue trasladado en una ambulancia del Samu 061 al centro hospitalario de Maó.
Según su testimonio, los técnicos le dejaron en un box de Urgencias, pero pasaron dos horas sin que nadie se acercara a atenderle ni a tomarle las constantes vitales. Tuvo que ser él mismo quien preguntara a una enfermera por su situación. Cuando finalmente apareció un médico, este realizó unas pruebas de movilidad con los dedos y determinó que el tratamiento adecuado era la sutura, sin llevar a cabo ninguna valoración tendinosa ni evaluar el riesgo de infección.
Tras otra hora de espera sin que nadie acudiera a practicarle los puntos, el paciente comunicó que se marchaba a una clínica privada. Asegura que la respuesta del personal fue que podía irse si quería. Pidió el alta voluntaria y no se la entregaron. Para su sorpresa, el informe posterior le describía como paciente a la fuga.
Antes de acudir al centro privado, regresó al Mateu Orfila para solicitar un justificante de su estancia. Un auxiliar de recepción se negó a dárselo y le impidió hablar con ningún responsable. Fue necesario que el médico accediera directamente a Urgencias para que una enfermera le entregara el documento que acreditaba sus cuatro horas en el hospital.
En el Hospital Juaneda, el facultativo que le exploró la mano detectó de inmediato la afectación tendinosa. Fue intervenido quirúrgicamente el domingo y recibió el alta el lunes por la mañana.
Con décadas de experiencia en la medicina, el denunciante asegura no haber vivido nunca nada parecido y califica lo ocurrido como una mala praxis evidente. Ha anunciado que presentará una reclamación formal ante el IB-Salut y que, si no obtiene respuesta satisfactoria, no descarta emprender acciones legales.
El caso reabre el debate sobre la calidad asistencial en las urgencias hospitalarias de Menorca durante los meses de mayor presión estival.
Más noticias de Menorca
Ferreries recupera la tradición de cantar en la calle y los jóvenes llevan la voz cantante
El plus de insularidad llega a los empleados públicos de Menorca: el Ayuntamiento de Maó lidera la equiparación salarial con Canarias
Cincuenta y tres paraguas convertidos en arte llenan de color y reflexión el mercado de Maó