Los fármacos contra la obesidad se triplican en Salamanca en cinco años y los médicos piden perderles el miedo

Salamanca se suma a una tendencia que recorre toda España: el uso de medicamentos para tratar la obesidad no ha parado de crecer en los últimos años y los datos hablan por sí solos. Las farmacias de la ciudad pasaron de dispensar algo más de 16.500 envases de este tipo de fármacos en 2021 a superar los 48.000 en 2025, lo que supone un incremento acumulado de casi el 192 por ciento en apenas un lustro.

Los fármacos contra la obesidad se triplican en Salamanca en cinco años y los médicos piden perderles el miedo

La evolución ha sido constante año a año. En 2022 se distribuyeron 25.375 envases, en 2023 la cifra ascendió a 34.144 y en 2024 llegó a 42.057, hasta alcanzar el máximo registrado el pasado año. Una tendencia que también se refleja en el conjunto de Castilla y León, donde las dispensaciones pasaron de 86.635 a 275.067 envases en ese mismo periodo, un aumento cercano al 220 por ciento.

Detrás de este crecimiento está el auge de los agonistas del receptor GLP-1, una generación de fármacos entre los que se encuentran nombres ya conocidos por muchos salmantinos como Ozempic, Rybelsus o Trulicity. Su popularidad fue tal que llegó a generar problemas de suministro en España durante 2023 y 2024.

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Lejos de tratarse de una moda pasajera, los especialistas del sector son contundentes: estamos ante uno de los avances terapéuticos más importantes de las últimas décadas. Manuel Delgado, coordinador de la asistencia endocrina y nutricional en el Hospital de Día del Complejo Asistencial Universitario de Salamanca, lo explica con claridad: estos medicamentos no introducen ninguna sustancia extraña en el organismo, sino que imitan la acción del GLP-1, una hormona que el propio intestino produce de forma natural tras las comidas y que regula el apetito, la saciedad y el metabolismo de la glucosa.

Nacidos inicialmente para controlar la diabetes tipo 2, los estudios posteriores han demostrado que estos fármacos también provocan una pérdida de peso significativa y reducen el riesgo cardiovascular. Las investigaciones más recientes apuntan incluso a posibles beneficios frente al alzhéimer o a determinados tipos de cáncer relacionados con la obesidad, como el de mama o el de útero.

El especialista salmantino insiste además en la necesidad de acabar con el estigma que rodea a los pacientes con obesidad. La enfermedad, que afecta ya a entre el 40 y el 50 por ciento de los españoles y está vinculada a más de 200 patologías, no es una cuestión de voluntad sino un problema de salud que merece ser tratado como tal.

En todo caso, los expertos advierten: estos medicamentos funcionan mejor cuando se combinan con cambios en el estilo de vida y siempre bajo supervisión médica.