El Ayuntamiento de Oviedo ha puesto en marcha un ambicioso plan de renovación para sus bomberos que movilizará 3,58 millones de euros a lo largo de tres años. La inversión transformará los medios del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento con nuevos vehículos, maquinaria actualizada y tecnología de gestión.

La junta de gobierno local ha aprobado recientemente una modificación del plan de necesidades del cuerpo de bomberos de la capital asturiana para redistribuir el gasto previsto entre 2026 y 2028. El ajuste fue necesario porque los plazos reales de contratación, fabricación y entrega de los nuevos vehículos no encajaban con el calendario original, y tampoco lo hacía la evolución al alza de sus precios.
Fue el propio subjefe coordinador del servicio quien trasladó a la Concejalía de Seguridad Ciudadana la necesidad de revisar la planificación. El resultado es un nuevo reparto anual: algo menos de medio millón de euros este año, 1,44 millones en 2027 y cerca de 1,65 millones en 2028.
El grueso del dinero, unos 2,72 millones, se destinará a la compra de tres vehículos ya en proceso de licitación. El primero es una autoescalera de 42 metros pensada para rescates y trabajos en altura. Los otros dos son una autobomba urbana pesada, con capacidad para seis personas y 3.000 litros de agua, y una autobomba rural ligera de 1.000 litros. Con ellos se pretende que los efectivos cuenten con medios adaptados a todo tipo de emergencias, tanto en el centro de la ciudad como en la zona rural del concejo.
Las autobombas llegarán previsiblemente en 2027, mientras que la autoescalera no estará disponible hasta 2028, según el calendario manejado por el Consistorio.
Pero el plan va más allá de los vehículos. Este mismo año, el Ayuntamiento ya ha reservado 220.000 euros para renovar maquinaria, instalaciones y utillaje, y algo más de 23.000 euros para actualizar el software de gestión del servicio, que da cobertura a unos ochenta usuarios. Estas partidas se repetirán en los años siguientes con cifras similares.
En total, el ajuste ha supuesto incrementar el gasto comprometido en casi 80.000 euros respecto a lo previsto inicialmente, una diferencia asumida por el equipo de gobierno para garantizar que la renovación llegue a buen puerto sin nuevos contratiempos.
Los bomberos de Oviedo contarán así, antes de que acabe la década, con unos medios renovados y más versátiles para hacer frente a emergencias de todo tipo.



