El incendio forestal declarado en Llanteno, localidad del municipio alavés de Ayala, se mantiene controlado y perimetrado este lunes, después de varios días de arduo trabajo por parte de los equipos de extinción desplegados en la zona.

Los parques de bomberos de Laudio, Nanclares y Espejo han sido los protagonistas principales de estas labores, junto a la Brigada Foral de Agricultura, que ha trabajado sin descanso para frenar el avance de las llamas en este enclave del territorio histórico de Álava.
El operativo llegó a contar con un importante despliegue de medios llegados desde fuera de Euskadi. Dos brigadas procedentes de Medina de Pomar, en Burgos, y de Cantabria se sumaron a las tareas de extinción, al igual que cinco helicópteros que sobrevolaron la zona durante los momentos más críticos del incendio.
A medida que la situación fue mejorando, los recursos desplazados desde otras comunidades han ido retirándose de forma progresiva. También se han ido marchando los medios aéreos enviados por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, una señal clara de que lo peor ha quedado atrás.
Este domingo, los trabajos para sofocar definitivamente las llamas continuaban con los efectivos de los parques de Laudio, Nanclares y Espejo, la Brigada de Agricultura, bulldozers dirigidos por guardas forestales y el helicóptero de Emergencias de Euskadi, que siguen vigilando el terreno para evitar cualquier reactivación.
El incendio de Llanteno se produce en plena temporada estival, cuando los montes alaveses son especialmente vulnerables a los fuegos debido a las altas temperaturas y la sequedad del terreno. La respuesta coordinada entre distintas administraciones y comunidades autónomas ha sido clave para evitar que el siniestro se extendiera a mayor escala.
La Diputación Foral de Álava ha confirmado que las labores de extinción prosiguen y que los equipos permanecen atentos sobre el terreno hasta que el fuego quede completamente apagado y no exista riesgo de nuevos focos.



