Dos años después de las inundaciones que arrasaron Es Mercadal, Menorca vuelve a enfrentarse al período más peligroso del año. Este sábado 15 de agosto arranca oficialmente la época de mayor riesgo de tormentas violentas, danas e inundaciones en la isla y en el resto de Baleares.

El Govern ha activado el Plan Especial frente al Riesgo de Inundaciones, conocido como Inunbal, en fase de prealerta. Esta medida permite que distintos organismos de gestión de emergencias compartan información en tiempo real y estén listos para actuar de forma coordinada ante cualquier episodio adverso.
El detonante de la alerta no es solo la llegada del otoño meteorológico. Este verano ha dejado temperaturas muy por encima de lo habitual en toda la isla. Solo en julio, la anomalía térmica alcanzó los 3,6 grados centígrados por encima de la media. En municipios como Ciutadella y Cala Galdana, prácticamente no hubo un solo día del mes que no superara los 30 grados.
Ese calor acumulado en el mar es precisamente el combustible que alimenta las tormentas más violentas. Cuando las temperaturas en tierra empiecen a bajar a partir de este fin de semana, la energía acumulada en el Mediterráneo puede desencadenar fenómenos de gran intensidad.
Los expertos llevan años advirtiendo de la tropicalización del Mediterráneo. Las tempestades que antes llegaban a finales de agosto o en septiembre se adelantan cada vez más y son más destructivas. Solo en 2025 se registraron 11 tormentas severas en las Islas, superando el récord histórico anterior.
Lo más preocupante, según los científicos consultados por el Govern, es que el calentamiento del mar ya no se limita a la superficie. Las olas de calor más intensas y prolongadas están calentando el agua a mayor profundidad, lo que convierte estos fenómenos en aún más impredecibles y potentes.
La presidenta del Govern, Marga Prohens, presidió ayer la reunión del organismo de gestión integrada del riesgo de inundación y fue clara: el riesgo cero no existe, pero prepararse depende de las instituciones y también de los propios ciudadanos.
Para los vecinos de Es Mercadal, estas palabras resuenan con especial fuerza. La dana de agosto de 2024 dejó daños que han costado hasta ahora 2,5 millones de euros a las arcas municipales. Una cifra que recuerda, cada vez que llueve con fuerza, lo que puede volver a ocurrir.
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