El Ayuntamiento de Alaior celebró el pasado lunes un emotivo acto institucional en honor a Antoni Sintes Mascaró, conocido popularmente como en Toni de Tavema, dentro del programa de fiestas mayores de Sant Llorenç. La Sala de Cultura Sant Diego se llenó hasta los topes para reconocer la vida y la obra de uno de los alaiorenses que más ha contribuido a transformar el tejido agrícola, industrial y social de Menorca.

El alcalde José Luis Benejam tomó la palabra para subrayar el espíritu emprendedor del homenajeado y su papel decisivo en la modernización de las tareas del campo. «Siempre digo que es justo y necesario hacer este acto en el que venimos a distinguir a una persona que atesora méritos personales y profesionales», afirmó el regidor ante el numeroso público congregado.
Tras la lectura de las empresas, entidades, colegios y partidos políticos que se sumaron al homenaje, el historiador Miquel À. Marquès trazó un recorrido biográfico por la vida de Sintes Mascaró, que en paralelo dibujó los más de sesenta y tres años de historia del Taller de Venda de Maquinària, conocido como Tavema.
Los orígenes de la familia se remontan a las fincas de Llucassaldent Menor, Binillobet y Sant Joan, donde el joven Antoni acudía a la escuela rural de Son Card y ya mostraba una clara predilección por la mecánica. La adquisición de un tractor David Brown en 1962, y posteriormente de un Fendt de doble tracción, marcaron el punto de partida de una aventura empresarial que hoy continúan sus hijas Lina y Maria al frente de una plantilla de unos treinta trabajadores.
Ambos tractores, restaurados con mimo, pueden verse hoy expuestos en la nave de Tavema en el polígono de Maó, como testimonio vivo de aquella evolución del campo a la maquinaria moderna.
La empresa se estructura actualmente en seis secciones que abarcan desde la venta de maquinaria y herramientas hasta el alquiler de plataformas y grupos electrógenos, pasando por trabajos de obra pública, explotación de fincas y servicio de reparaciones. Un modelo empresarial que ha apostado siempre por la calidad y la última tecnología.
El historiador también destacó la dimensión cultural de Tavema, ya que desde 1971 sus tractores encabezan la mayoría de las carrozas de las fiestas populares de la isla, convirtiendo a la empresa en parte del propio paisaje festivo menorquín.
Un homenaje merecido para una vida entregada al progreso de toda una comunidad.



